
El exministro de Trabajo Antonio Fernando Varela Bohórquez advirtió que cerca de 12 millones de trabajadores informales llegarán a la edad de jubilación sin un fondo previsional. Por ello, sostuvo que muchos tendrán que seguir trabajando para generar ingresos.
Fernando Valera explicó que, de los cerca de 17 millones de trabajadores del país, solo unos 5 millones son formales. Los 12 millones restantes no cuentan con las mismas condiciones laborales y previsionales.
El exministro advirtió que el problema va más allá de no estar en planilla. También implica no contar con beneficios como CTS, gratificaciones, vacaciones pagadas y cobertura de salud. Pero, sobre todo, dificulta construir un fondo para la jubilación.
“Cuando tengan la edad de jubilación no van a poder jubilarse, van a tener que seguir trabajando”, explicó.
Para Valera, reducir la informalidad requiere atacar varias causas. Mencionó la educación y la empleabilidad como dos factores centrales. También cuestionó que las políticas se concentren únicamente en formalizar al trabajador.
“El camino es formalizar a la empresa”, señaló.
El especialista planteó que una empresa más productiva puede contratar a más personas y ofrecer mejores condiciones laborales. Por eso, consideró necesario crear incentivos para que las compañías pasen a la formalidad.
Valera también se refirió a las dificultades que enfrentan las empresas con problemas económicos. Según explicó, algunas pueden necesitar reducir su número de trabajadores para evitar el cierre.
El exministro de Dina Boluarte consideró que el despido no debe analizarse de manera aislada. “No es necesariamente malo si es que viene acompañado de herramientas de protección”, indicó.
A su juicio, los criterios para autorizar ceses colectivos podrían flexibilizarse cuando existan razones económicas o tecnológicas. De esa manera, una empresa con dificultades podría reducir su planilla en lugar de llegar al quiebre.
Varela Bohórquez también cuestionó que exista un componente político en estas decisiones. Señaló que los ministerios pueden evitar autorizar un cese colectivo por el costo social que implica.
“No quieren ser aquel ministerio o aquel ministro que autorizó un cese colectivo”, manifestó.
El exministro planteó ordenar la legislación laboral mediante una codificación. Explicó que actualmente las normas están dispersas entre la Constitución, leyes, reglamentos y distintos criterios jurisprudenciales.
Su objetivo es que los trabajadores puedan conocer con mayor claridad cuáles son sus derechos. Para Valera, la dispersión de las normas termina dificultando su comprensión.
También propuso tecnificar el incremento de la remuneración mínima vital. Su planteamiento es que el ajuste no dependa de la decisión del gobernante de turno, sino de criterios económicos previamente establecidos.
“Lograr un decreto supremo donde se tecnifique el incremento”, propuso.
Valera sostuvo que el Consejo Nacional de Trabajo debe participar en este proceso. Allí, representantes del Estado, trabajadores y empleadores pueden evaluar si corresponde aumentar la remuneración mínima vital.