
Su rostro era el mismo, pero ella nunca grabó el video ni autorizó el anuncio. Una influencer denunció que una empresa habría utilizado su imagen, alterada con inteligencia artificial, para promocionar un producto sin su consentimiento.
La joven compartió su testimonio en redes sociales y alertó sobre la facilidad con la que fotografías y videos publicados en internet pueden ser modificados y utilizados con fines comerciales o malintencionados.
El caso se suma a otras denuncias sobre el uso no autorizado de la imagen de figuras conocidas, entre ellas Shakira.
La influencer explicó que su rostro apareció en un video promocional de unas almohadillas, mientras su cuerpo habría sido modificado digitalmente.
La preocupación por este tipo de manipulaciones también alcanzó a figuras internacionales. Shakira compartió un comunicado en Instagram para alertar sobre la difusión de contenidos alterados en los que aparece junto a personas con las que, según afirmó, nunca estuvo.
El especialista en ciberseguridad Daniel Subausta advirtió que los deepfakes han alcanzado un mayor nivel de sofisticación y pueden generar videos cada vez más difíciles de identificar como falsos.
Según explicó, esta tecnología también puede utilizarse para crear contenido íntimo manipulado y cometer estafas.
Frente al avance de los deepfakes, Daniel Subausta recomendó reducir la exposición de fotografías en las que el rostro aparezca con claridad y, cuando sea posible, utilizar elementos como lentes oscuros que dificulten la manipulación de la imagen.
Asimismo, señaló que las nuevas generaciones estarían limitando su exposición en redes sociales al conocer los riesgos asociados al uso de contenidos públicos.
Subausta agregó que artistas, conductores de televisión y otras personas con exposición mediática enfrentan mayores dificultades para controlar la circulación de su imagen.
Por ello, planteó la necesidad de contar con un marco legal sólido que impida el uso y lucro no autorizado de estos contenidos.