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La familia de Mariela Peralta Muñoz, una educadora social de 36 años asesinada por un policía, reveló durante su velatorio que la víctima planeaba separarse de su esposo.
Roselinda, hermana de la fallecida, declaró que Mariela le dijo una semana antes que ya no aguantaba vivir el horror que vivía y que se mudaría con ella a Chiclayo.
Mariela Peralta Muñoz tenía 36 años, trabajaba como educadora y era madre de una adolescente de 14 años.
Sus restos son velados en un velatorio en compañía de familiares y amigos, quienes están devastados.
La víctima se casó con Luis Felipe Sandoval Díaz, suboficial de tercera de la Policía Nacional, el pasado 21 de agosto en una boda íntima en Huánuco.
Roselinda declaró que su hermana le contó que él la trataba mal, le hacía violencias psicológicas y le daba empujones.
Mariela había sido operada recientemente de la columna y él la empujó pese a la operación, según el testimonio de la hermana. “Él no tuvo compasión”, declaró Roselinda.
La hermana de la víctima presentó al Ministerio Público pruebas de una conversación en la que Mariela menciona que le dijo a él que se retire de buena manera. “Entonces él ha agarrado su arma y se ha puesto en la cabeza y le ha dicho que muerto va a salir de ahí, o muerto la va a dejar a ella”, declaró Roselinda.
La familia no estaba de acuerdo con la boda porque le parecía raro el apuro de él de llevarla a Huánuco y casarse en medio de su familia.
Roselinda declaró que ellos se conocían como amigos desde hacía 4 o 5 años, pero la relación sentimental duró aproximadamente 8 o 9 meses.
En el último mes, él le insistió y como que la obligó a contraer matrimonio, sin invitar a la familia, según el testimonio.