¿Vendes por redes sociales? Lo que debes hacer para evitar sanciones de la SUNAT

Las ventas online ya no escapan al control tributario y la SUNAT cuenta con nuevas herramientas de supervisión

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El crecimiento del comercio electrónico ha permitido que miles de peruanos generen ingresos mediante la venta de productos y servicios a través de redes sociales, páginas web y plataformas digitales. Sin embargo, operar en internet no exime a los emprendedores de cumplir con las obligaciones tributarias establecidas por la SUNAT.

La entidad considera comercio electrónico a toda actividad de venta, distribución de productos o prestación de servicios realizada mediante medios electrónicos. Por ello, quienes comercializan artículos por Instagram, TikTok, Facebook, WhatsApp o cualquier otra plataforma digital deben cumplir con las mismas responsabilidades que un negocio tradicional.

Cabe señalar que, hace unos meses, la SUNAT reforzó su capacidad de fiscalización sobre las operaciones digitales mediante el Decreto Supremo N.° 058-2026-EF, que amplía el control sobre las ventas realizadas en internet.

¿Qué obligaciones tiene una persona que vende por redes?

Si una persona vende productos o brinda servicios de manera habitual a través de medios digitales, está obligada a:

  • Inscribirse en el Registro Único de Contribuyentes (RUC).
  • Emitir comprobantes de pago por las ventas o servicios realizados.
  • Elegir el régimen tributario que corresponda según el tipo de actividad y nivel de ingresos.
  • Declarar y pagar los impuestos dentro de los plazos establecidos.
  • Llevar libros contables cuando la normativa lo exija.
  • Solicitar comprobantes de pago por las compras relacionadas con su negocio.

Estas obligaciones aplican independientemente del medio de cobro utilizado. Recibir pagos mediante transferencias bancarias, Yape o Plin no elimina la responsabilidad de declarar los ingresos obtenidos.

SUNAT ahora puede fiscalizar ventas realizadas en internet

Desde abril de este año, la SUNAT cuenta con mayores facultades para supervisar las operaciones realizadas a través de plataformas digitales, tras la publicación del Decreto Supremo N.° 058-2026-EF. Uno de los cambios más importantes para los negocios digitales es que la administración tributaria ahora podrá supervisar operaciones en línea en tiempo real.

La nueva normativa permite que los fedatarios fiscalizadores participen en compras realizadas por aplicativos, páginas web y redes sociales para verificar si el vendedor cumple con emitir el comprobante de pago correspondiente.

En la práctica, un fiscalizador puede contactar a un negocio como cualquier cliente, concretar una compra y comprobar si la operación cumple con las exigencias tributarias. Si detecta incumplimientos, podrá registrar la infracción mediante un acta probatoria.

Asimismo, las intervenciones ya no requieren presencia física. Las comunicaciones y notificaciones podrán realizarse digitalmente a través del buzón electrónico de la SUNAT.

¿Qué pasa si no tienes RUC o no declaras tus ingresos?

Uno de los errores más frecuentes entre emprendedores digitales es creer que, al no emitir comprobantes o vender únicamente por redes sociales, los ingresos no pueden ser detectados. Sin embargo, la administración tributaria cuenta con herramientas para identificar movimientos económicos y realizar verificaciones electrónicas.

No registrarse en el RUC ni cumplir con las obligaciones tributarias puede constituir una infracción tributaria y derivar en las sanciones previstas por el Código Tributario. Por ello, quienes desarrollan actividades comerciales de manera constante deben evaluar qué régimen tributario les corresponde y regularizar su situación antes de una fiscalización.

Beneficios de formalizar un negocio digital

Cumplir con las obligaciones tributarias no solo evita multas y sanciones. También permite acceder a diversas oportunidades para el crecimiento del negocio. Entre los principales beneficios de formalizar una actividad económica se encuentran:

  • Generar mayor confianza entre clientes y proveedores.
  • Acceder a nuevos mercados y oportunidades comerciales.
  • Solicitar créditos financieros demostrando ingresos formales.
  • Trabajar con empresas privadas y entidades del Estado.
  • Fortalecer el crecimiento sostenible del emprendimiento.