
Un recorrido de Ocurre Ahora identificó puntos críticos en la Carretera Central, en los distritos de Lurigancho y Chosica, como el Puente Caracol, clausurado por su antigüedad y falta de mantenimiento, y el kilómetro 29.7, donde el río Rímac erosiona la base de la vía, ante la inminente llegada del fenómeno El Niño.
El Puente Caracol, de aproximadamente 50 años de antigüedad, se encuentra clausurado para vehículos debido a agrietamientos y óxido en los aceros.
“Ya cumplió los años útiles como puente, casi aproximadamente 50 años. Se ve agrietamientos, óxido en los aceros. Esto está por encima del río Rímac, es un río caudaloso, trae rocas consigo que vienen golpeando las estructuras”, explicó el ingeniero Miguel Mendez.
A la altura del kilómetro 29.7, el río continúa erosionando la base que sostiene la vía, y si el caudal aumenta, el terreno podría ceder y provocar el colapso de un tramo de la vía.
El deterioro en las estructuras del puente vehicular Santa Clara y el peatonal San Roque, que une Huachipa con Santa Clara, también es notorio.
Casas ubicadas en las laderas del río en Santa María de Chosica estarían en peligro. Vecinos recuerdan que en 2017, el río se llevó casas de hasta 4 pisos.
“Antes había un puente, pero ya el río se lo llevó. Estábamos en la parte de arriba y veíamos las casas que caían de acá, porque casas de acá de los vecinos de 3 pisos, de 4 pisos, todo se lo llevó el río”, declaró una vecina consultada.
El ingeniero Gustavo Mayor advierte que el río Rímac puede llegar a superar los 120 metros cúbicos por segundo en caudales.
“Este no es cualquier río, y en caudales puede llegar a superar los 120 metros cúbicos por segundo”, señaló.
El miedo a que los puentes colapsen y dejen incomunicados a vecinos y estudiantes es una realidad. Vecinos exigen la descolmatación del río y el mantenimiento preventivo de las estructuras.
“Estamos pidiendo que vea pues para la descolmatación por las piedras, y aparte también este es el puente principal”, declaró un vecino muy preocupado.