
El presunto abuso sexual contra un niño de 10 años dentro del colegio Innova School, en el distrito de Ate, continúa generando repercusiones.
Mientras los padres de familia exigen justicia y una intervención inmediata de las autoridades, el Ministerio de Educación y la UGEL informaron que el caso ya es materia de investigación.
En tanto, la institución educativa anunció la implementación de nuevas medidas de seguridad, entre ellas la instalación de cámaras de vigilancia y la incorporación de más personal del área de bienestar estudiantil.
De acuerdo con la denuncia presentada por los padres, el presunto hecho ocurrió el pasado 2 de julio en los servicios higiénicos del colegio Innova School, en Ate Vitarte.
Según la madre del menor, cuatro escolares de sexto grado, de entre 11 y 12 años, habrían reducido a su hijo de 10 años y cometido el presunto abuso sexual.
Los padres aseguraron que este no sería el único episodio de violencia dentro de la institución, ya que también reportaron presuntos casos de agresiones físicas, psicológicas y hostigamiento contra otros estudiantes, entre ellos una alumna de primer grado de primaria
Tras conocerse la denuncia, el colegio Innova School emitió un comunicado en el que expresó su pesar por lo ocurrido y aseguró que viene colaborando con las autoridades durante las investigaciones.
La institución informó, además, que reforzó sus medidas de seguridad con la instalación de cámaras de vigilancia adicionales, la contratación de nuevo personal de bienestar y la incorporación de un director de soporte.
Por su parte, un representante del Ministerio de Educación indicó que se verificará si el colegio cumplió con los protocolos establecidos para este tipo de casos y anunció reuniones con los padres de familia.
Los padres de familia aseguraron que el presunto abuso sexual no sería el único hecho de violencia registrado en el colegio.
Según indicaron, existen al menos cuatro denuncias adicionales por presuntas agresiones físicas y psicológicas entre estudiantes.
Uno de los padres afirmó que alumnos de quinto y sexto grado ingresan con frecuencia al baño utilizado por su hijo de 7 años sin que exista supervisión del personal del plantel.
Otro denunció que una niña fue pateada durante el recreo mientras, según afirmó, algunos docentes permanecían distraídos con sus teléfonos celulares.