
El caso del presunto abuso sexual contra un niño de 10 años dentro de un colegio en el distrito de Ate sigue generando nuevas denuncias.
La abogada Muriel Mongrut, representante de los padres de familia, aseguró que la directora de Innova School habría restado importancia a lo ocurrido y cuestionó que, hasta el momento, la UGEL no haya adoptado medidas frente a la denuncia.
Además, sostuvo que la institución educativa ya registraba antecedentes de presuntos casos de violencia física y psicológica que, según afirmó, no fueron resueltos oportunamente.
Muriel Mongrut, abogada de los padres de familia, cuestionó la actuación de la institución educativa tras conocerse la denuncia por presunto abuso sexual contra el menor.
Según sostuvo, la directora del colegio, Zaira Novoa Flores, y otro representante del plantel minimizaron la gravedad del caso. Esto habría ocurrido durante las primeras reuniones con los familiares.
La letrada también afirmó que el colegio registraba denuncias previas por presuntos hechos de violencia física y psicológica. Aseguró que estas no recibieron atención oportuna.
Además, cuestionó que la Policía Nacional del Perú aún no acudiera a la institución educativa. Según indicó, los agentes no realizaron las diligencias correspondientes pese a las denuncias presentadas el 23 de junio y el 2 de julio.
Los padres de familia exigieron la suspensión preventiva de los escolares señalados en la denuncia. También pidieron que el colegio adopte medidas urgentes para garantizar la seguridad de los estudiantes.
La abogada Muriel Mongrut informó que ya identificaron a siete alumnos de un aula de sexto grado. Sin embargo, señaló que la directora solo comunicó que no volverán temporalmente al plantel.
Pese a ello, las clases continúan con normalidad.
Asimismo, los padres denunciaron que otros salones de sexto grado también registrarían conductas inapropiadas. Entre ellas, mencionaron dibujos de órganos sexuales y otros comportamientos que, según afirmaron, ya habían advertido a la institución educativa.
Muriel Mongrut explicó que la decisión de suspender a los escolares señalados en la denuncia no depende del colegio, sino de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL).
Ante esta situación, los padres exigieron que dicha entidad actúe con rapidez para adoptar las medidas correspondientes y garantizar la seguridad de los estudiantes.
Asimismo, solicitaron que la Policía Nacional del Perú acelere las diligencias y cumpla con su labor en la investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades del caso.