
El excanciller Miguel Ángel Rodríguez Mackey señaló que el arancel del 12,5% impuesto por el gobierno de Donald Trump a productos peruanos vinculados al trabajo forzado responde a una estrategia de política exterior de Estados Unidos en el marco de la guerra comercial con China, y que el Perú deberá coordinar para mitigar su impacto.
El especialista explicó que la medida es parte de una “política exterior de Estados Unidos para llevar adelante una nueva fórmula” de control de importaciones.
Rodríguez Mackey indicó que los sectores más vulnerables en el Perú serían aquellos ligados a la minería informal, y que el gobierno peruano deberá coordinar con las autoridades estadounidenses para demostrar que sus exportaciones no provienen de trabajo forzado.
El excanciller explicó que la medida forma parte de la política exterior de Donald Trump, que busca “ajustar los países” a través de aranceles.
“El tema de la guerra comercial entre Estados Unidos y China tiene mucho que ver”, afirmó.
Rodríguez Mackey destacó que la justificación del 12,5% y el argumento de trabajo forzado es una estrategia difícil de cuestionar.
“¿Quién podría oponerse para ponerle el ojo a bienes que provienen precisamente de trabajo forzado? Nadie”, señaló.
El especialista indicó que esta medida se enmarca en una “manifestación de política exterior en la que el poder de aquel que tiene esa creencia internacional se superpone frente a países que tienen muy poco que hacer o decir”.
Rodríguez Mackey señaló que los sectores más vulnerables en el Perú serían aquellos vinculados a la minería informal o ilegal.
“No lo veo en tractos de la agricultura porque allí sí hemos avanzado mucho en los trabajos de formalización”, precisó.
El excanciller indicó que el gobierno peruano deberá coordinar con la embajada de EE.UU. y el Ministerio de Trabajo para detectar y erradicar el trabajo forzado en el país.
“Al detectar trabajo forzado, el Ministerio de Trabajo de Perú no puede voltear la página ni ponerse de espaldas, tiene que coadyuvar para hacer una sinergia”, afirmó.
Rodríguez Mackey destacó que los tratados de libre comercio no protegen a los productos del arancel, ya que la medida es de aplicación general.
El excanciller consideró que el nuevo gobierno deberá realizar un “trabajo de coordinación” con las autoridades estadounidenses para mitigar el impacto del arancel y demostrar que las exportaciones peruanas no provienen de trabajo forzado.
“No podemos tapar el sol con un dedo. Tenemos una alta tasa de informalidad, y en esa informalidad tienes que involucrar aquella que está muy cerca de la ilicitud”, reconoció.
Rodríguez Mackey también se refirió a la oportunidad de restablecer relaciones con México mediante el otorgamiento del salvoconducto a Betsy Chávez, y sugirió que el cumplimiento del derecho internacional podría ser un “gesto” que beneficie a ambas naciones.
“Para nosotros no es relevante Betsy Chávez, para nosotros es relevante que el Perú vuelva a tener la mejor de las vinculaciones con México”, concluyó.