
Horas frente al celular, la tablet o el televisor podrían revelar más de lo que imaginamos sobre el comportamiento de los niños.
Una investigación de la Universidad de Nagoya, en Japón, analizó la relación entre el tiempo de exposición a las pantallas y una mayor predisposición genética al trastorno del espectro autista y al TDAH.
Según el estudio, los niños con mayor riesgo genético de autismo tienden a pasar más tiempo frente a dispositivos electrónicos.
La investigación japonesa aclara que pasar demasiado tiempo frente a una pantalla no causa autismo ni TDAH.
Sin embargo, este comportamiento podría funcionar como una posible señal temprana en niños con predisposición genética a estos trastornos.
Este mayor interés por las pantallas podría ayudar a identificar ciertos patrones de comportamiento y llevar a los especialistas a recomendar una evaluación temprana, siempre a cargo de profesionales.
El doctor Víctor Cabrera, especialista en medicina integrativa, destacó la importancia de analizar el comportamiento de los niños desde una mirada integral.
El especialista recomendó establecer rutinas claras, dividir las tareas en pasos pequeños y fijar límites en el uso de pantallas desde un acompañamiento respetuoso y sin recurrir a los gritos.
También resaltó la relación entre el intestino y el cerebro y señaló que “en el intestino se libera más del 90% de la serotonina”.
Cabrera sostuvo que la alimentación y, bajo evaluación profesional, la suplementación pueden formar parte de un abordaje integral.