
A pocos meses de la esperada llegada del papa León XIV, las calles de Chiclayo siguen mostrando un problema que, según la Municipalidad Provincial, no se resuelve únicamente con nuevo pavimento. La alcaldesa Janet Cubas afirmó que el deterioro de las redes de agua potable y alcantarillado, junto con la falta de un sistema integral de drenaje pluvial, impide una recuperación vial definitiva.
La autoridad sostuvo que cualquier obra en las pistas puede ser temporal si antes no se interviene la infraestructura que está debajo de ellas.
De acuerdo con la Municipalidad Provincial de Chiclayo, el principal obstáculo está en el estado de las redes de saneamiento. Las tuberías deterioradas obligan a romper nuevamente las pistas cuando requieren reemplazo o reparación. Esta situación genera hundimientos, retrasos en las obras y afectación al tránsito.
La alcaldesa indicó que esta situación requiere una intervención coordinada entre el Gobierno Nacional, el Gobierno Regional de Lambayeque, EPSEL y los gobiernos locales.
La comuna presentó su posición durante una mesa de trabajo convocada por el diputado Segundo Juan Castrejón Fernández. La reunión se realizó en el auditorio del Gobierno Regional de Lambayeque.
En ese espacio, las autoridades plantearon la necesidad de adoptar medidas inmediatas. El objetivo es evitar que una nueva emergencia vuelva a evidenciar las deficiencias de infraestructura de la ciudad.
“Desde el 2023, la Municipalidad Provincial de Chiclayo viene presentando fichas, documentos y sustentaciones técnicas ante el Gobierno Nacional para conseguir mayores recursos”, explicó Janet Cubas.
Ante la falta de recursos directos para el mantenimiento de las vías, la Municipalidad informó que suscribió cinco convenios con el Gobierno Regional de Lambayeque. Los respectivos concejos municipales aprobaron estos acuerdos para facilitar intervenciones en las calles.
Además, el Gobierno transfirió 15.5 millones de soles al Gobierno Regional para fortalecer el mantenimiento vial.
Sin embargo, el problema persiste cada vez que una vía recibe una intervención. Las redes de agua y alcantarillado continúan presentando un importante nivel de deterioro.
La alcaldesa remarcó que EPSEL necesita contar con los recursos necesarios para atender emergencias. También necesita ejecutar la renovación de las redes antes de las obras viales o de manera coordinada con ellas.
“Si el saneamiento no avanza, nosotros no podemos avanzar y tampoco el Gobierno Regional”, señaló.
La magnitud del problema también se refleja en los 18 emisores que brindan servicio principalmente a Chiclayo, La Victoria y José Leonardo Ortiz.
Según la Municipalidad Provincial, desde el 2023 gestionaron la incorporación de la reparación de estas estructuras al megaproyecto “Grandes Ciudades”. El objetivo fue obtener financiamiento del Gobierno Nacional.
La transferencia de recursos se concretó en 2025. Actualmente, EPSEL y sus empresas contratistas continúan ejecutando los trabajos.
Debido a la existencia de diversos frentes de trabajo, la comuna indicó que exige a las empresas contratistas acelerar sus labores. También les pide reponer las vías intervenidas antes de abrir nuevos sectores.
El objetivo es reducir el impacto sobre el tránsito y los vecinos. Ellos enfrentan constantes interrupciones por las obras.
La Municipalidad Provincial sostiene que el desafío no consiste únicamente en colocar nuevas pistas. La ciudad necesita renovar progresivamente sus redes de agua potable y alcantarillado. También requiere una solución integral para el drenaje pluvial.
Mientras ese problema estructural continúe sin resolverse, la recuperación de las calles de Chiclayo podría convertirse en un ciclo permanente de romper, reparar y volver a pavimentar. Todo ello ocurre mientras la ciudad se prepara para la llegada del papa León XIV.
