
Cientos de manifestantes marcharon por las principales avenidas del centro histórico de Lima en rechazo a la iniciativa del Poder Ejecutivo, el cual asumió funciones el pasado 28 de julio, de solicitar facultades legislativas extraordinarias al Congreso de la República.
La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), el mayor gremio sindical del país, convocó esta medida de fuerza preventiva para advertir al gobierno de la presidenta Keiko Fujimori que la clase trabajadora no permitirá retrocesos en sus conquistas laborales vigentes.
La concentración gremial partió desde la plaza Dos de Mayo y recorrió el centro de la capital con pancartas, banderas y consignas hasta culminar en la plaza San Martín. Durante la jornada de protesta, el presidente de la CGTP, Luis Villanueva Carbajal, fue enfático al declarar ante los medios: “Esta es una movilización de alerta para señalarle al Ejecutivo que los trabajadores no estamos dispuestos a aceptar ningún tipo de reducción de derechos laborales”.
Ante el panorama de una eventual reforma laboral por decreto, la dirigencia sindical advirtió que endurecerá sus medidas de protesta en caso las propuestas del Gobierno pretendan recortar beneficios laborales históricos.
Asimismo, el gremio extendió una exhortación directa al Parlamento para que evalúe minuciosamente el pedido del Ejecutivo y evite delegar potestades normativas en materias vinculadas a la legislación del trabajo.
La movilización sindical marca el primer pulso de tensión en las calles entre los trabajadores organizados y la actual gestión gubernamental. Al condicionar la paz social a la preservación irrestricta de las normas de trabajo, la CGTP busca presionar a las distintas bancadas del Congreso para que excluyan el componente laboral dentro del paquete de delegación de facultades que solicitará la Presidencia del Consejo de Ministros.