
La caída de un bus interprovincial a un abismo de 150 metros en la carretera Fernando Belaúnde dejó 12 muertos y más de 20 heridos durante un viaje de promoción en noviembre de 2024.
El chofer, Mario Santos Rosales Bonifacio, fue liberado a los dos días sin impedimento de salida y, cuando la justicia ordenó su captura en marzo de 2025, ya había volado a España.
Los sobrevivientes y familiares denuncian impunidad mientras la empresa Móvil Bus continúa operando sin responder por la tragedia.
El accidente ocurrió el 22 de noviembre de 2024. El peritaje policial determinó que el bus viajaba a 80 kilómetros por hora en una curva señalizada para 35 km/h, lo que provocó que el vehículo invadiera el carril contrario e impactara contra una furgoneta.
Ambos cayeron al abismo. El conductor fue detenido por pobladores dos horas después, pero el fiscal no solicitó impedimento de salida del país.
El 30 de marzo de 2025, un día antes de que se emitiera la orden de captura, Rosales Bonifacio viajó a Madrid.
Jairo Periche, exalumno del Colegio Nacional San Jacinto, viajaba en el bus y asegura que desde la salida notó que el chofer manejaba a excesiva velocidad.
“Saliendo para Olmos, toda la subida del carro iba a excesiva velocidad. Siempre iba adelantando otros vehículos mayores como tráileres, otros buses”, declaró.
Los estudiantes pidieron al conductor que bajara la velocidad durante una parada en Moyobamba, pero fueron ignorados.
Diez minutos antes del accidente, Jairo observó que el velocímetro marcaba más de 70 km/h. Al ingresar a la curva, el bus perdió el control.
“Él quiso frenar y se iba saliendo de su carril. Invadió el otro carril, y del carril de allá venía la moto furgón, y es donde él se lo lleva de lleno”, relató.
El joven salió expulsado por el parabrisas y sufrió fracturas expuestas.
Grace Goicochea, Teresa Reyes y Alicia Díaz son tres madres que perdieron a sus hijos en el accidente. Mantienen las habitaciones de sus hijos como altares, con sus uniformes escolares y pertenencias.
“Lo único que me vino del viaje. Ropa con la que se presentó, solamente eso me devolvieron, y unas zapatillas”, contó Grace.
Teresa, madre de Maite Panta, una de las alumnas fallecidas, relató: “Parece que mi hija va a regresar, parece que va a llegar”.
Una de las sobrevivientes, perdió el 70% de su páncreas por una hemorragia interna.
La joven, que soñaba con ser médica junto a su amigo Pedro, también fallecido, asegura que estudiará para cumplir ese sueño.
“Como nos prometimos el uno al otro, voy a culminar mi carrera, voy a amanecerme estudiando para cumplir ese sueño”, afirmó.
Jorge García Bayona, perito en la escena del crimen, coincide con el informe policial y señala que el conductor actuó con conocimiento del daño que podía causar.
“Un conductor antiguo sabe que si incrementa la velocidad va a causar daño y lo hizo con toda voluntad y conocimiento de que va a causar daño. Eso lo conlleva a la figura de dolo eventual”, explicó.
El experto estima que la pena podría superar los 15 años de prisión.
La orden de captura internacional recién fue gestionada ante Interpol, pero Mario Rosales Bonifacio se encuentra localizado en Madrid sin que la justicia española pueda detenerlo al no estar en alerta roja.