Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Maricucina Plevisani compartió durante la más reciente emisión del programa las señales de alerta para saber si estás tomando suficiente agua.
La especialista en nutrición detalló punto por punto los indicadores que permiten identificar una buena hidratación y las fuentes que complementan el consumo diario de líquidos.
Plevisani explicó que la sed es una señal importante, aunque advirtió que no conviene esperar a tener mucha sed para tomar agua.
“Cuando ya tienes sed, eso es un síntoma de que ya estás entrando a estar un poco deshidratada”, señaló la especialista durante la emisión.
Asimismo, recomendó observar el color de la orina: el amarillo muy oscuro puede indicar que se necesitan más líquidos, mientras que el amarillo pálido suele ser una señal de buena hidratación.
Plevisani mencionó también la existencia de una sed oculta que muchas personas no sienten, por lo que verificar el color de la orina se vuelve un hábito útil para detectar la deshidratación.
La especialista indicó que el agua no es la única fuente de hidratación, ya que frutas, verduras, sopas, leche y otras bebidas también aportan líquido.
Mencionó ejemplos como el tomate, el calabacín, la sandía y la manzana, que contienen un alto componente de agua.
“Es importante que también sepan que se están hidratando no solamente con los líquidos y los fluidos que toman, pero también con la alimentación”, afirmó Plevisani.
Ante una consulta de una televidente sobre la cantidad de agua recomendada para una persona con trabajo de oficina,
Plevisani respondió que cada persona tiene necesidades diferentes según su estatura, peso y alimentación.
No obstante, indicó que lo mínimo que debería tomarse es ocho vasos de agua al día, equivalentes al menos a un litro o litro y medio.
La especialista también precisó que la sal y el sodio cumplen un papel en la retención de líquidos y que, si se consume mucho sodio, se debe incrementar la hidratación.
Además, señaló que quienes hacen deporte o sudan mucho pierden minerales, por lo que sugirió recuperarlos con un poco de sal en el agua.