Carlos Villagrán abre su corazón y recibe la pelota cuadrada, el sueño imposible de Kiko

A sus 82 años, el comediante regresa a Lima y revive la magia de la vecindad que marcó a tres generaciones de peruanos.

El inolvidable Kiko conmovió al Perú al recibir la ansiada pelota cuadrada, pero fueron sus confesiones de vida, desde el cáncer de próstata hasta la soledad de su infancia.

Carlos Villagrán rompió el personaje para mostrar al hombre tímido y reflexivo que habita detrás de los cachetes inflados.

¿Qué reveló Carlos Villagrán, “Kiko”sobre su vida personal?

El comediante mexicano confesó su dolorosa batalla contra el cáncer, la dura ausencia de su padre y la timidez que lo aleja por completo del carácter extrovertido de su personaje, Kiko.

Además, admitió no haber visto la bioserie de Chespirito porque le desagradó el tono con que trataron a Doña Florinda.

  • Villagrán detalló que superó un cáncer de próstata con 25 radiaciones y que extrae la próstata.
  • Reconoció que su personalidad real es “muy, muy tímida”, todo lo opuesto al niño gritón de la vecindad.
  • Reveló que su madre fue “divina” y su pilar, mientras que su padre, fotógrafo, “casi nunca estaba”.

El dolor y la superación detrás de la sonrisa de Kiko

Lejos de las ocurrencias de la vecindad, Carlos Villagrán mostró su rostro más humano al hablar de sus orígenes humildes y la enfermedad que casi lo apaga.

“Me sacaron la próstata, tuve que hacer 25 radiaciones y después terminé, y ahora aquí me tienes”, declaró el actor.

Además, aprovechó para dar un consejo a quienes enfrentan ese diagnóstico: “Primero que se hagan pruebas y hacer lo que te tengas que hacer”.

El contraste entre su vida y la ficción fue otro de los momentos más íntimos de la charla. Cuando se le preguntó cuánto de Carlos había en Kiko, fue tajante: “Era completamente diferente, no se parecía en nada. Kiko a carrera. Muy tímido, sí, muy, muy tímido”.

Esta confesión desnuda la construcción actoral de un personaje que, pese a la fama, nació de un hombre reservado que aprendió a llorar con un sonido gutural imitando a un perico.

La polémica con Chespirito y el paso del tiempo

En una de sus confesiones más sinceras, Villagrán Eslava se refirió a la serie biográfica de Roberto Gómez Bolaños estrenada el año pasado, admitiendo que no la vio porque no le gustó.

“La hizo el hijo de Roberto Gómez Bolaños. La hizo más bien para desquitarse de Doña Florinda… Ella solita se echó el lazo al cuello”, sentenció el artista, dejando entrever la vieja disputa por los derechos de autor que marcó su salida del programa en 1978.

A sus 82 años, el comediante asegura sentirse joven de espíritu. “Yo en mi cabeza tengo 38 años y en las rodillas tengo 82”, bromeó, mientras se ajustaba el gorrito que lo hizo inmortal.

Pese a las arrugas, el regalo de la pelota cuadrada, que el equipo de Día D le entregó como símbolo de los sueños cumplidos, logró que el anciano sonriera como el niño de 9 años que todos recordamos, aunque esta vez, con el alma abierta y las confesiones sobre la mesa.