
El exviceministro de Educación, José Luis Gargurevich, advirtió que miles de estudiantes de quinto de secundaria culminan su educación básica sin las competencias mínimas para insertarse en el mundo laboral.
El especialista cuestionó que las políticas educativas se centren en entregar kits o calzado escolar en lugar de garantizar un acompañamiento pedagógico efectivo.
“Si los chicos de quinto de secundaria no están saliendo con lo mínimo para conectarse con el mundo del trabajo, ¿qué estamos haciendo?”, se preguntó.
El exviceministro de Educación señaló que la recuperación de aprendizajes debe ser una prioridad, pero no a través de entregas de materiales como calzado escolar, sino con acompañamiento pedagógico efectivo.
Sostuvo que el aula debe funcionar de acuerdo a la diversidad de aprendizajes de cada estudiante, y propuso una estrategia intensiva para conectar a los jóvenes de cuarto y quinto de secundaria con los institutos pedagógicos, tecnológicos y la educación técnico-productiva.
El especialista identificó a las regiones del sur andino y la Amazonía como las zonas con mayor rezago educativo.
Explicó que estas áreas tienen escuelas dispersas y desconectadas de los servicios básicos, lo que agrava las brechas de aprendizaje.
En contraste, regiones como Moquegua y Tacna, con condiciones geográficas más favorables, suelen mostrar mejores resultados.
En la Amazonía, advirtió, la problemática se agrava por el sicariato, la minería ilegal y la trata de personas, lo que afecta directamente a la población infantil y adolescente.
El exfuncionario insistió en que el nuevo gobierno debe poner bandera en las zonas amazónicas y el sur altoandino, donde los estudiantes enfrentan mayores dificultades para conectar su vida con la educación.
“Hay que tener un foco bien claro en dónde, por dónde comenzar”, concluyó, y subrayó que se requiere una intervención multisectorial urgente ante la exposición de niños y adolescentes a economías ilícitas.