
La ocurrencia de un terremoto de magnitud 7,4 en Colombia volvió a poner la atención sobre la actividad sísmica en Sudamérica y la preparación del Perú ante un evento de gran intensidad. Sin embargo, especialistas han aclarado que los movimientos registrados recientemente en Colombia, Venezuela y otros países de la región no tienen una relación directa que permita afirmar que el siguiente gran sismo ocurrirá en territorio peruano.
El jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, explicó que los estudios realizados por la institución permiten identificar sectores donde se ha acumulado una importante cantidad de energía sísmica. “Lo que se ha encontrado es que, frente a la costa central del Perú, que considera la región Ica, la región Lima, la región Áncash, hay un área bastante grande que está acumulando esfuerzo y probablemente dé origen a un evento grande”, manifestó.
Por su parte, el sismólogo César Jiménez Tintaya, docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), explicó que la acumulación de energía en esta zona se remonta al gran terremoto de 1746. Según el especialista, movimientos telúricos registrados posteriormente liberaron solo una parte de la energía acumulada, por lo que existe un potencial sísmico importante en la costa central.
“En el siglo XX y XXI, se liberó parcialmente esa energía, con la ocurrencia del terremoto de 1940, en Huacho; 1966, en Barranca; 1974, en Chilca-Lima; y 2007, en Pisco-Ica. Estos terremotos tuvieron una magnitud de 8 a 8.1 y solamente en suma han liberado alrededor del 20 % de la energía sísmica acumulada desde 1746. Eso significa que podría ocurrir un terremoto de magnitud 8.5 a 8.8 en la región central del Perú”, señaló.
De acuerdo con la explicación del jefe del IGP, el sector ubicado frente a Ica, Lima y Áncash es actualmente uno de los principales puntos de interés para el monitoreo sísmico. La acumulación de esfuerzos está relacionada con el proceso de subducción de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana, fenómeno que convierte al litoral peruano en una de las zonas con mayor actividad sísmica del país.
Tavera precisó que la acumulación de energía permite identificar zonas con mayor probabilidad de registrar un sismo, pero no determinar cuándo ocurrirá. El IGP remarca que la ciencia no puede anticipar el día, la hora ni la magnitud exacta de un terremoto, por lo que estos datos deben servir para reforzar la prevención. “Por eso estamos haciendo ahora simulacros para un sismo de 8.8. Hace diez años atrás, se hacía para uno de 8.0”, refirió.
La energía sísmica acumulada no es el único factor que determina el impacto de un terremoto. Los escenarios elaborados por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) muestran que 182 distritos ubicados en 14 regiones presentan un nivel de riesgo muy alto ante un sismo de gran magnitud.
En total, el escenario estima que más de 14,8 millones de personas y alrededor de 4,6 millones de viviendas estarían expuestas a un nivel de riesgo muy alto ante un sismo de gran magnitud.
Ante este escenario, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) realizará este viernes 14 de agosto, a las 3:00 p. m., el segundo Simulacro Nacional Multipeligro de 2026. El ejercicio permitirá practicar las acciones que deben realizarse frente a un sismo y, dependiendo de la zona, ante peligros asociados como un tsunami o un aluvión.
Para el caso de un terremoto, el simulacro contempla permanecer durante los primeros minutos en las zonas seguras internas previamente identificadas y luego evacuar hacia los puntos de reunión establecidos. Las autoridades también recomiendan tener lista una mochila de emergencia y conocer las rutas de evacuación antes de que ocurra una emergencia.