
Las estafas a través de aplicaciones de mensajería continúan en aumento y ponen en riesgo la información personal y el dinero de miles de usuarios.
Un estudio reveló que WhatsApp concentra la mayor cantidad de casos de hackeo, suplantación de identidad y fraude digital en el Perú, convirtiéndose en una de las principales herramientas utilizadas por ciberdelincuentes para engañar a sus víctimas.
A través de esta plataforma, los delincuentes buscan ganarse la confianza de los usuarios para obtener datos personales y bancarios, cometer estafas, realizar extorsiones y apropiarse de dinero mediante diversas modalidades de engaño.
El abogado especialista en derecho digital, Erick Iriarte, explicó que WhatsApp se ha convertido en la plataforma más utilizada para cometer fraudes debido a su masificación.
Agregó que la facilidad para crear cuentas y el cifrado de los mensajes dificultan las investigaciones de las autoridades cuando se cometen delitos a través de la aplicación.
No obstante, precisó que, a nivel mundial, el correo electrónico continúa siendo una de las herramientas más empleadas para la comisión de ciberdelitos en internet.
Las amenazas a través de WhatsApp se han convertido en una modalidad cada vez más frecuente entre las organizaciones criminales.
Los delincuentes envían mensajes extorsivos y, en algunos casos, respaldan sus exigencias con ataques violentos, como el lanzamiento de granadas o artefactos incendiarios contra locales comerciales.
Según Erick Iriarte, cada vez más víctimas presentan denuncias ante la Fiscalía Especializada en Cibercrimen y la Dirección de Investigación de Ciberdelincuencia (DIRCIBER).
No obstante, advirtió que el país aún enfrenta importantes desafíos, como la ausencia de una política nacional para combatir la cibercriminalidad y la falta de juzgados especializados en delitos digitales.
Erick Iriarte recomendó a la ciudadanía no responder llamadas ni mensajes provenientes de números desconocidos, bloquearlos de inmediato y presentar la denuncia correspondiente, conservando capturas de pantalla como evidencia.
Asimismo, señaló que el país aún tiene importantes tareas pendientes para enfrentar este tipo de delitos.
Además, advirtió que la falta de una agencia estatal de ciberseguridad y de programas de educación digital desde las escuelas incrementa la vulnerabilidad de la población frente a llamadas fraudulentas y otras modalidades de estafa que simulan provenir de bancos o centros de atención al cliente.