
Tomás Cruz, publicista chileno de 36 años, afirma que su expareja Sol Vicente Palma, creó una red de al menos 25 perfiles falsos para someterlo a acoso y control psicológico durante cinco meses.
La pesadilla incluyó supuestas identidades de abogados, psiquiatras y hasta un exenamorado, con mentiras como leucemia, un padre asesino y una denuncia por violación que él niega.
El chileno Tomás Cruz denunció a Sol Vicente Palma por hostigamiento, coacción y suplantación de identidad ante la División de Alta Tecnología de la Policía (DIVINDAT).
Él asegura que ella creó personajes como una psiquiatra, un abogado y un exenamorado para manipularlo. La investigación incluye chats, registros de llamadas y pruebas periciales.
Cruz también envió una carta notarial el 8 de agosto exigiendo el cese del hostigamiento. La expareja de Vicente confirmó que ella ya habría realizado actos similares hace cinco años.
El abogado real Julio Castro interpuso denuncia penal por usurpación de su identidad. Por su parte el conocido letrado Carlos Caro también presentó una denuncia tras ser suplantado.
En los mensajes, los falsos personajes alertaban a Cruz sobre un padre peligroso que habría matado a su propio hermano, una supuesta leucemia con seis meses de vida y una denuncia por violación que él niega.
También apareció un exenamorado llamado David que decía ir con un arma a casa de los padres de Sol.
Tomás descubrió la mentira al verificar el código de un examen de laboratorio, que correspondía a otra mujer de 34 años y con fecha de un año anterior.
“Lo que hice fue meter el código y me sale otras iniciales de otra mujer”, declaró.
El abogado real del distrito de San Borja afirmó que su imagen fue usada para estos mensajes. “Esta persona ha usado mi perfil para tomar, hacer estos mensajes coercitivos”, manifestó.
Castro reveló que conoce a Sol como asistenta de un cliente, y que nunca escribió esos mensajes. El verdadero exenamorado también declaró: “Fue exactamente lo mismo. Se suplantó identidad de su familia, de sus amigos, de todo el mundo”.
Según la denuncia, Cruz y Vicente huyeron en moto a Arequipa por sugerencia de la falsa psiquiatra Diana, quien les advirtió que el padre de Sol los buscaría para asesinarlos.
En el caos, surgió un embarazo que no concluyó y que, al ser ilegal en Perú, se convirtió en una amenaza constante.
Un supuesto abogado llamado Julio Castro, en realidad falso, le escribía. “Hay una denuncia de violación y si ella no está de acuerdo tú vas a ir a la cárcel y eres extranjero”, declaró.
Cruz afirma que ella usaba el aborto para coaccionarlo cuando él quería terminar la relación. Los chats muestran frases como: “haré que el CEM se comunique con Sol y puedan hablar del aborto”.
El chileno asegura que nunca ocurrió una violación y que tiene testigos: sus roommates estaban en la sala viendo una película el día señalado.
“Si pasan por acá van a mi cuarto y mi cuarto queda acá. Todo lo que pasara aquí se iba a escuchar”, explicó.
El 9 de agosto, una web publicó acusaciones anónimas contra Cruz vinculándolo a su trabajo, amigos y familia en Chile, pero al recibir las pruebas del publicista, borraron el post y ofrecieron disculpas.
Al día siguiente, Sol Vicente lo denunció en el Centro de Emergencia Mujer por violación sexual, ocurrida supuestamente el 17 de abril en el departamento de su expareja. Él lo niega y presentó un chat con su roommate donde ella, al día siguiente, bromeaba y se reía.
Sol Vicente, consultada por el equipo de Día D, desistió de la entrevista en cámara y no envió sus pruebas. Sin embargo, confirmó que recibió medidas de protección a su favor y contra Cruz.
La defensa del chileno sostiene que ella cambió la estrategia legal: “al ver que un delito de aborto no es tan grave, optó por el delito de violación sexual, que es bastante grave”.
En una llamada grabada por Cruz, se escucha a Sol Vicente suplicar con voz quebrada: “Solamente te pido que me des esta noche. Si quieres, voy, saco mis cosas y dejo la llave”.
Él responde: “Sol, me has amenazado, me has coaccionado, me has maltratado psicológicamente”. Ella insiste: “Estoy con mi pijama en la calle. No tengo dónde quedarme”.
Cruz cerró la relación y la bloqueó de sus redes sociales. Pero la pesadilla continuó con denuncias anónimas en redes. El publicista declaró al cierre: “Fue un secuestro. Fui yo intentando creerle.
Esto realmente ha sido una pesadilla terrible. Solamente espero que se haga justicia y que no voy a parar hasta que esta persona esté en la cárcel”.