
Samuel Amez Accinelli fue sacado a la fuerza de su casa el 18 de junio por un grupo de desconocidos, en medio de una disputa familiar por una casa en Magdalena.
La hermana Gisela es señalada como autora intelectual del secuestro, mientras la otra hermana, Gioconda, llegó desde Alemania para denunciar el caso y lograr el rescate de su hermano un mes después.
La disputa familiar se originó por la propiedad de la casa donde Samuel vivía desde 1997, ubicada en Magdalena.
Gisela, fue acusada por vecinos y familiares de planificar el secuestro, para posteriormente quedarse con la propiedad mediante documentos cuestionables.
Samuel fue internado a la fuerza en el centro de rehabilitación León de Judá, un lugar para drogadictos, alcohólicos y personas con problemas de pandillaje.
“Nunca en mi vida he consumido cigarro, nunca en mi vida he alcohólico. Jamás he prendido ni sé prender un cigarro”, declaró Samuel tras ser rescatado.
“Ha venido 2 carros con 4 hombres más el hijo de Gisela y Gisela”, afirmó la vecina de Samuel, quien avisó del secuestro el mismo 18 de junio.
En el acta policial, Gisela declaró que trasladaba a su hermano al Hospital Larco Herrera, versión que fue desmentida al constatar que Samuel nunca fue registrado en ese centro.
La fiscalía de San Miguel se inhibió del caso y lo derivó a otra dependencia, generando demoras en la investigación.
Gioconda llegó desde Alemania el 23 de junio para denunciar el secuestro de su hermano ante la comisaría, la fiscalía y la División de Secuestros.
“Mi hermana dice que se lo estaba llevando al Larco Herrera. Sí, pero eso fue falso porque ella no se lo llevó al Larco Herrera”, declaró Gioconda
El rescate se produjo un mes después, cuando agentes de la División de Secuestros llegaron al centro de rehabilitación en Puente Piedra y trasladaron a Samuel a un lugar seguro.
“Mal, he estado secuestrado. Mi propia hermana Gisela Ingrid Amez Accinelli”, declaró Samuel al ser rescatado.
Gioconda afirma que la disputa no es por la casa sino por la justicia: “No sé, no está acá peleando por la casa. Quédate con la casa, miserable”.
El caso continúa en investigación por la fiscalía, mientras la familia enfrenta una fractura irreversible y la madre anciana permanece bajo el cuidado de Gisela, sin que los otros hermanos puedan verla.