
Las autoridades de Jordania informaron este jueves sobre el derribo de ocho misiles procedentes de Irán, en lo que constituye una represalia de Teherán frente a las recientes ofensivas aéreas perpetradas por el Ejército de Estados Unidos.
El intercambio de ataques bélicos rompe con la aparente calma en la región, la cual se mantenía bajo el amparo de un cese al fuego acordado el pasado 8 de abril y un posterior memorando de entendimiento suscrito por los gobiernos involucrados en el mes de junio.
A través de un pronunciamiento oficial, las Fuerzas Armadas jordanas detallaron que los restos de los proyectiles interceptados cayeron dentro de su jurisdicción sin generar pérdidas humanas ni destrozos en la infraestructura, precisando además que la administración de Amán vigila de forma minuciosa la crisis mientras las autoridades iraníes guardan silencio sobre este incidente.
La nueva ola de hostilidades entre las potencias comenzó cuando el mando militar estadounidense ejecutó diversas incursiones aéreas justificando su proceder como una contraofensiva ante los asaltos previos ejecutados por milicias iraníes contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
Respecto a esta estratégica zona marítima, Teherán sostiene la obligatoriedad de que cualquier tránsito sea previamente supervisado por sus unidades navales, condicionando esta medida hasta que se concrete un tratado de paz absoluto que ponga fin a las tensiones en Oriente Próximo, agravadas tras la campaña bélica coordinada entre Israel y Estados Unidos.
Frente al recrudecimiento de la violencia y la lluvia de misiles y vehículos aéreos no tripulados dirigidos hacia los destacamentos norteamericanos en diversos países de la región, la comandancia de Jordania ratificó de forma enérgica su derecho a la legítima defensa frente a las incursiones extranjeras.
En su comunicado oficial, el Reino Hachemita enfatizó que sus fuerzas “trabajan con el máximo nivel de preparación para proteger el espacio aéreo del Reino y defender su soberanía e integridad territorial y no permitirán ninguna violación del espacio jordano, por ninguna de las partes”.