
Jorge Luis Avendaño, empresario piurano de 29 años, secuestrado, torturado y asesinado en Sullana en Piura tras un fallido intento de rescate por S/100.000 que exigían sus captores. La Policía no descarta un ajuste de cuentas vinculado a organizaciones criminales transnacionales.
La víctima estuvo interceptada por delincuentes en un vehículo y varias motos, quienes lo redujeron y secuestraron en cuestión de segundos.
La familia presentó una denuncia en la comisaría de Sullana y recibió una llamada desde un número con código de Colombia, donde le exigieron S/100.000 para su liberación.
Sin embargo, los criminales ejecutaron a Avendaño de cuatro disparos y abandonaron su cuerpo maniatado en un descampado, tras quemar el vehículo donde lo mantuvieron cautivo.
Jorge Luis Avendaño registraba intervenciones previas por mercadería marina robada y por el robo de un volquete, donde le incautaron más de 4 mil soles y 2 mil dólares.
Según la Policía Nacional del Perú (PNP), el móvil del crimen sería un ajuste de cuentas, posiblemente por deudas de dinero o drogas.
Julio Corcuera, ex viceministro del interior, advierte que las redes criminales ecuatorianas utilizan aparentes empresarios para lavar dinero en rubros como discotecas, tragamonedas y restaurantes, financiando a mafias peruanas dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal.
La falta de control en pasos migratorios, sumada al deterioro de puestos de vigilancia en Tumbes, facilita la operación de estas organizaciones.