
Expertos alertan sobre la energía contenida frente a la costa del Pacífico, en el Cinturón de Fuego, donde Perú se ubica sobre uno de los tramos más activos del mundo.
Los especialistas coinciden en que la subducción de la placa de Nazca bajo la sudamericana genera una acumulación de energía que debe liberarse.
El Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja de 40,000 kilómetros, concentra el 90% de los terremotos del mundo debido al movimiento de las placas tectónicas.
En esa misma línea, nuestro país se encuentra en una zona de subducción, donde la placa de Nazca se introduce bajo la sudamericana, generando una acumulación de energía que debe liberarse en forma de sismos.
“La Tierra tiene que liberar la energía que tiene en su interior. Usted se imagina qué pasaría si la Tierra no libera esa energía. La Tierra simplemente explotaría”, explicó Hernando Talavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
Los especialistas coinciden en que no se trata de saber si va a temblar, sino cuándo.
“La Tierra tiene que liberar la energía que tiene en su interior y lo hace en forma de sismos, erupciones volcánicas. Y eso para nosotros significa que la Tierra está viva”, afirmó Talavera.
Desde la década de 1970 se habla de un silencio sísmico frente a Lima, y los estudios confirman que la energía continúa acumulándose.
Por ello, las autoridades y organismos como el IGP insisten en la importancia de los simulacros y la preparación ciudadana para reducir el impacto de un eventual terremoto de gran magnitud.