
Lluvias intensas en el norte y un panorama de sequías y heladas en el centro y sur andino. El fenómeno El Niño Global podría golpear al Perú con escenarios climáticos completamente opuestos y convertirse en uno de los eventos más intensos de los últimos años.
Mientras las regiones del norte enfrentarían fuertes precipitaciones, zonas como Arequipa, Puno y Moquegua podrían sufrir la ausencia de lluvias y una drástica caída de las temperaturas, condiciones que pondrían bajo alerta a la población de estas regiones.
El especialista explicó que El Niño global provoca un desbalance en las temperaturas y altera el periodo de lluvias en la zona andina, cuya temporada húmeda suele comenzar en septiembre.
Un escenario similar al registrado durante los fenómenos de 1982-83 y 1997-98 podría reducir la disponibilidad de agua para el consumo humano y la agricultura, lo que eventualmente obligaría a aplicar recortes y racionamientos.
A ello se suma otro riesgo: la falta de nubosidad permitiría que el calor acumulado durante el día se perdiera rápidamente durante la noche. Como consecuencia, podrían registrarse heladas incluso en zonas donde estos eventos no suelen presentarse durante el verano.
La escasez de agua y las heladas golpearían directamente a los agricultores y ganaderos de la sierra, quienes dependen de las lluvias para mantener sus cultivos y las zonas de pastoreo.
Según los especialistas, “la caída drástica de la temperatura y la aparición de fuertes heladas” podrían poner en riesgo la producción agropecuaria y afectar la salud de la población, especialmente en las zonas más vulnerables.
Ante este panorama, los expertos pidieron a las autoridades reforzar las medidas de prevención frente a los contrastes climáticos que podría generar El Niño Global y sus posibles efectos en diversos sectores del país.