
Provías Nacional ha atendido más de 1,280 emergencias en la red vial en lo que va del año debido al impacto del fenómeno de El Niño, según informó su directora ejecutiva, Claudia Dávila Moscoso.
La funcionaria señaló que las unidades territoriales desplegadas en todo el país han realizado miles de intervenciones para mantener la conectividad terrestre.
Los especialistas advierten que el deshielo de los glaciares andinos se ha acelerado hasta 3 veces más de lo habitual, afectando a cerca de 4 millones de pobladores que dependen de estas fuentes de agua para sus actividades diarias.
Claudia Dávila Moscoso, directora ejecutiva de Provías Nacional, informó que la entidad ha atendido más de 1,280 emergencias en la red vial durante el presente año, mediante sus unidades territoriales desplegadas en todo el territorio nacional.
Las intervenciones han permitido mantener la conectividad terrestre en diversas regiones del país, especialmente en zonas donde el fenómeno de El Niño ha causado daños en carreteras y puentes.
La funcionaria detalló que estas acciones preventivas y de atención buscan mitigar el impacto del clima en la infraestructura vial y garantizar el tránsito de personas y mercancías.
Especialistas han advertido que el deshielo de los glaciares en los Andes peruanos se ha acelerado considerablemente con la presencia del fenómeno de El Niño, alcanzando un ritmo hasta 3 veces mayor al habitual.
Esta tendencia, que ya fue registrada en 2017, podría intensificarse aún más.
El desprendimiento de bloques de hielo genera desbordes en lagunas, afectando a centros poblados y zonas de ganadería.
Además, cerca de 4 millones de personas dependen directamente del agua de los glaciares para su consumo y actividades productivas, lo que convierte la disponibilidad hídrica en un problema crítico para las comunidades andinas.
El fenómeno de El Niño ha dejado múltiples daños en la infraestructura vial del país.
Al menos 11 puentes se encuentran en estado de emergencia debido a los efectos del clima, muchos de los cuales ya habían sido afectados por el fenómeno en 2016.
A pesar de que han pasado 10 años desde aquel evento, las autoridades no han logrado implementar soluciones estructurales definitivas para prevenir nuevos colapsos.
Provías Nacional continúa realizando intervenciones de emergencia, pero los especialistas advierten que el pico más alto del fenómeno se espera entre noviembre y diciembre de este año, lo que podría agravar aún más la situación.