
Encontrar pescado a buen precio se ha convertido en todo un desafío para las familias peruanas.
El calentamiento del océano, con temperaturas de hasta cinco grados por encima de lo normal en la costa norte, estaría reduciendo la disponibilidad de especies de aguas frías como la caballa y el peje blanco.
La escasez ya se siente en los mercados, donde los precios han comenzado a subir y algunas amas de casa recorren distintos puestos en busca de opciones más accesibles para llevar a sus hogares.
El aumento de la temperatura del océano estaría desplazando a especies pelágicas como la caballa y el peje blanco hacia aguas más frías, lo que reduce su presencia en las costas norte y central del país.
En Tumbes, los comerciantes ya reportan escasez de raya, aguja y peje blanco, además de un incremento en los precios.
El panorama se repite en Piura y Lima, donde la caballa alcanza precios de entre 30 y 35 soles. Los pescados de músculo blanco también registran un aumento, una situación que empieza a sentirse en los bolsillos de los consumidores.
El incremento de los precios ya afecta el presupuesto de las amas de casa, quienes deben buscar alternativas para completar sus compras. “Ahorita la caballa en el mercado está a 35, 30 soles”, lamentó una consumidora.
Especialistas advirtieron que el calentamiento del océano podría favorecer el desplazamiento de especies de aguas más cálidas hacia el sur, mientras los peces de aguas frías buscan temperaturas más adecuadas para sobrevivir.
Este nuevo escenario también obligaría a los pescadores artesanales a adaptarse a los cambios en la disponibilidad de especies.
La industria de la anchoveta podría enfrentar un impacto, mientras el sector pesquero se prepara para meses marcados por la incertidumbre y las variaciones en las condiciones del mar.