
El intenso calor ya comienza a sentirse con mayor fuerza en varias regiones del país.
Ante el avance del fenómeno El Niño, el Gobierno declaró en estado de emergencia a más de 700 distritos a nivel nacional, mientras las temperaturas en la costa ya alcanzan hasta seis grados por encima de sus niveles habituales.
De acuerdo con las proyecciones del ENFEN, este escenario cálido podría prolongarse hasta el verano de 2027.
El especialista en meteorología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI), Matt Nieto, explicó que el estado de emergencia comprende más de 700 distritos del país debido a los efectos del fenómeno El Niño costero y El Niño global.
El experto precisó que las zonas marcadas en rojo en el mapa, como el Callao, concentran el mayor nivel de riesgo y requieren una atención prioritaria.
Además, advirtió que las temperaturas ya superan los 24 °C, cuando en un invierno habitual deberían oscilar entre los 18 °C y 19 °C.
Matt Nieto exhortó a la población a tomar medidas preventivas para reducir los riesgos frente a las lluvias y otros efectos del fenómeno El Niño.
Entre las principales recomendaciones figuran acondicionar sistemas de drenaje en las viviendas, reforzar los techos y reconocer las zonas seguras en caso de una emergencia.
El especialista agregó que la declaratoria de emergencia busca que las autoridades ejecuten acciones de prevención y preparación, y recordó que la ciudadanía puede obtener información y orientación a través de la página web y las redes sociales del CENEPRED.
Las proyecciones del El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) y de organismos internacionales indican que las condiciones cálidas podrían prolongarse hasta el verano de 2027.
Según explicó el especialista, el incremento más intenso de las temperaturas se registraría en noviembre, cuando el calor alcance su punto máximo y coincida con la temporada de verano.
Este escenario, advirtió, también tendría consecuencias en sectores como la agricultura y la pesca, además de generar un impacto en el precio de los productos de la canasta básica familiar.