
La fiebre por el Mundial 2026 desató una nueva modalidad de ciberdelito: delincuentes ofrecen el álbum completo en PDF para imprimir desde casa, pero al hacer clic en el enlace fraudulento acceden a los datos bancarios de las víctimas. Los estafadores aprovechan la emoción de los coleccionistas para robar cuentas, vaciar billeteras digitales y hasta solicitar préstamos a nombre del afectado.
Los ciberdelincuentes crean páginas falsas que imitan a Panini y prometen figuras virtuales sin costo. Según el especialista Jaime Delgado, al descargar ese archivo el usuario instala un software malicioso que permite el control remoto del dispositivo. “En cinco minutos te vacían tus cuentas”, advirtió.
La estafa se potencia porque Panini sí tiene una versión digital oficial, pero requiere registro con cuenta FIFA y códigos de sobrecitos reales. Los criminales aprovechan esta confusión. Además de robar el saldo disponible, acceden a aplicaciones como Yape o Plin y activan préstamos automáticos, dejando a la víctima sin dinero y endeudada.
Los links fraudulentos circulan por WhatsApp, redes sociales y grupos de coleccionistas. Ofrecen el álbum del Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, con frases como “descarga gratis todas las figuras”. Al abrirlos, el usuario es redirigido a una web que simula ser oficial.
Los expertos en seguridad recomiendan no abrir ningún PDF ni enlace sospechoso, incluso si fue enviado por un contacto conocido. La ciberdelincuencia en temporada de eventos masivos crece cada año, y los delincuentes perfeccionan sus técnicas de ingeniería social para parecer legítimos.
Las víctimas de esta estafa enfrentan un doble problema: perder su dinero y luego demostrar que no fueron ellos quienes autorizaron los préstamos. Delgado cuestionó la seguridad de las entidades financieras. “No debería ser tan simple que abriendo un PDF ya entren a mi cuenta bancaria”, sentenció.
Indecopi, por su parte, ha recibido denuncias en mundiales anteriores. Sin embargo, especialistas consideran que la institución debe endurecer sus resoluciones y no atribuir toda la responsabilidad al consumidor. Mientras tanto, los coleccionistas auténticos recomiendan comprar solo en canales oficiales y desconfiar de “ofertas milagrosas”. Porque, como advirtió un afectado: “Lo barato siempre sale caro”.