Extorsión en transporte público podría volverse más violenta: usarían datos de RENIEC para ubicar y atacar a choferes

El criminólogo Abraham Valle advierte que los delincuentes podrían modificar sus horarios y métodos ante el despliegue del Plan Escudo.

Padre Ernesto Cavassa, director general de Fe y Alegría en Perú, durante entrevista sobre el modelo educativo

El criminólogo Abraham Valle advirtió que la extorsión en el transporte público podría volverse más violenta si los delincuentes trasladan las amenazas hacia los domicilios de choferes y empresarios mediante datos personales obtenidos de registros como RENIEC.

¿Cómo cambia la extorsión en transporte público?

Abraham Valle sostuvo que el Plan Escudo puede contener algunas manifestaciones de la extorsión, pero los delincuentes podrían cambiar sus horarios y métodos de operación.

El riesgo, según explicó, es que las amenazas se vuelvan más violentas y personalizadas.

¿Por qué las amenazas podrían llegar a los domicilios?

El criminólogo explicó que una eventual reducción de ataques contra los buses no necesariamente significaría que la extorsión desaparezca.

Los delincuentes podrían buscar otras formas de presión contra choferes, empresarios e incluso personas vinculadas con las rutas.

“Lo que esto va a provocar es que se desate otra modalidad tal vez más violenta”, advirtió.

Valle planteó que el trabajo de inteligencia debería permitir identificar el modo de operar de estas organizaciones, detectar a sus integrantes y avanzar hacia su desarticulación.

De lo contrario, consideró que la presencia de las fuerzas del orden podría generar solo una percepción de seguridad mientras los criminales modifican sus horarios y procedimientos.

El especialista puso como ejemplo el cambio de horarios: si los extorsionadores identifican presencia policial o militar a una determinada hora, podrían trasladar su accionar a otro momento del día.

¿Cómo podrían usar los datos de RENIEC contra choferes?

Valle advirtió que los delincuentes podrían recurrir a información personal para localizar directamente a sus víctimas. En ese escenario, la extorsión ya no tendría necesariamente como objetivo el bus, sino a los choferes o empresarios relacionados con el servicio de transporte.

“Puedes extorsionar sin necesariamente ir a reventar tal vez directamente un bus, sino irme directamente a las ubicaciones o domicilios de los choferes”, señaló.

El criminólogo mencionó que los datos que pueden obtenerse de RENIEC también se comercializan en internet, según su explicación. Por ello, consideró que el componente tecnológico vuelve más complejo combatir estas modalidades.

A esta situación sumó el uso de chips activados a nombre de terceros y chips digitales adquiridos por internet con números internacionales, mecanismos que, de acuerdo con Valle, dificultan la identificación de quienes realizan las amenazas.

¿Por qué cuesta seguir el dinero de los cupos?

El seguimiento de los pagos es otro de los puntos que Valle considera pendientes. Explicó que las extorsiones pueden involucrar billeteras electrónicas y varias líneas telefónicas, mientras que el Estado enfrenta limitaciones para rastrear las operaciones y determinar hacia dónde se dirige el dinero.

“Nosotros no tenemos la tecnología suficiente y pocos son los profesionales que sigan este espacio”, explicó.

El especialista señaló que también se necesita coordinar con empresas privadas y plataformas digitales para detectar movimientos y alertas relacionados con actividades ilícitas. En ese trabajo incluyó a entidades financieras, operadores telefónicos y servicios digitales.

Para Valle, la cooperación internacional puede ayudar cuando el dinero o los responsables de las organizaciones criminales se encuentran fuera del país. Por ello, defendió el Escudo de las Américas como una herramienta de coordinación frente a estructuras transnacionales.