
El endocrinólogo pediatra Óscar Espinoza, del Instituto Nacional del Niño de Breña, advirtió sobre la importancia de la detección temprana del hipotiroidismo en niños, una enfermedad que puede ser congénita o adquirida.
El especialista señaló que el tamizaje neonatal permite identificar el hipotiroidismo congénito antes de que aparezcan los síntomas, y que los padres deben estar atentos a signos como pérdida de concentración y caída del cabello.
El doctor Espinoza explicó que el hipotiroidismo congénito se detecta a través del tamizaje neonatal, una prueba que se realiza al nacer.
“El niño no tiene ningún síntoma los primeros 20-25 días y el tamizaje lo detecta y se puede tratar”, señaló.
El especialista indicó que también existe el hipotiroidismo adquirido, que puede aparecer en cualquier momento de la infancia.
A diferencia de la creencia popular, los niños con hipotiroidismo no aumentan de peso, sino que dejan de crecer.
“No es que aumentan de peso, ese es un mito. El niño deja de crecer cuando está mal de la tiroides”, precisó.
El endocrinólogo detalló que los síntomas del hipotiroidismo adquirido incluyen pérdida de concentración, caída del cabello, hinchazón y fatiga.
“El niño deja de crecer y deja de hacer cosas que estaba acostumbrado a hacer. Por ejemplo, pierde la concentración, se le cae el pelo, lo ven un poquito más hinchadito”, explicó.
El especialista recomendó a los padres acudir al pediatra de manera regular, incluso cuando el niño parece estar sano.
“Mi hijo está sano, por lo que está sano lo llevo al pediatra para que le haga un control y el pediatra va a encontrar algo que no esté bien”, aconsejó.
El doctor Espinoza advirtió sobre el consumo de azúcar y frituras en los primeros años de vida.
“Cuanto más nos demoremos en que el niño consuma productos con mucha azúcar, su cerebro se va a acostumbrar y a los 7, 8 años ya no le va a llamar la atención tomar gaseosa”, afirmó.
Recomendó evitar las frituras al máximo durante los primeros 5 años y optar por verduras y fibra, que regulan la alimentación y generan sensación de saciedad.
“Evitar los 5 primeros años, ese es el objetivo”, enfatizó.
El endocrinólogo también advirtió sobre el riesgo de obesidad infantil.
“Si un niño aumenta de peso los dos primeros años de vida y llega a los 5 años con sobrepeso u obesidad, lastimosamente ese niño va a ser un adolescente obeso y de ahí un adulto obeso”, sostuvo.
El especialista advirtió sobre el uso de microondas para calentar alimentos en plástico, ya que liberan disruptores endocrinos que son tóxicos.
Recomendó usar recipientes de vidrio o losa y evitar calentar biberones en el microondas.
“Hay biberones que tienen que estar libres de disruptores, hay que buscar cuando van a comprar libre de parabenos, libres de bifenoles”, indicó.
El doctor Espinoza recordó que los niños forman parte de una cultura familiar de alimentación, por lo que los hábitos saludables deben empezar en casa.
“La fritura, si está presente en la familia todos los días, lastimosamente esos niños también lo van a comer”, concluyó.