
El Jurado Electoral Especial declaró improcedente la candidatura de Rafael López Aliaga como teniente alcalde de Lima para las próximas elecciones municipales.
El fallo señala que el exalcalde mantiene la condición de senador electo debido a que fue proclamado por el Jurado Nacional de Elecciones, a pesar de haber enviado comunicaciones al Congreso y a la entidad electoral manifestando que no asumiría el cargo.
Estas comunicaciones no fueron aceptadas y no hubo un acto jurídico que modifique su estado.
La decisión no afecta la candidatura de Luis Rubio, quien encabeza la fórmula para la alcaldía de Lima.
El Jurado Electoral Especial determinó que Rafael López Aliaga no puede postular como teniente alcalde porque mantiene su condición de senador electo.
Según el fallo, las comunicaciones que envió al Congreso y al JNE rechazando el cargo no tienen validez jurídica, ya que no fueron aceptadas por las autoridades competentes.
El Tribunal Constitucional ha establecido que todo cargo de elección popular, desde el momento de la proclamación, ya es un acto constitutivo y se le considera autoridad electa.
Según el Tribunal Constitucional, todo cargo de elección popular desde el momento de la proclamación ya es un acto constitutivo, por lo que la persona es considerada autoridad electa.
En el caso de López Aliaga, aunque no recoja sus credenciales, su curul quedaría vacía y no podría ejercer otro cargo público.
La única alternativa para que no asuma el cargo sería que el Congreso lo vacara, lo cual permitiría que ingrese su accesitario, Absalón Vázquez, una figura histórica del fujimorismo.
Mientras no sea vacado, no podrá ejercer otra función pública, ya que el cargo de congresista para el que fue electo es irrenunciable.
A pesar de la improcedencia de su candidatura, López Aliaga, al ser senador electo, podría eventualmente presidir la Cámara de Senadores o incluso el Congreso en su primer año, según el nuevo sistema bicameral que alterna la presidencia entre diputados y senadores.
Sin embargo, para ello debería asumir su curul, lo que implicaría renunciar a su aspiración de ser teniente alcalde de Lima.
El exalcalde se encuentra en un enroque jurídico que lo obligará a tomar decisiones sobre su futuro político.