
El excandidato presidencial Roberto Sánchez admitió su derrota ante Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral, aunque afirmó que el resultado se dio “de manera irregular”.
El también congresista sostuvo que la voluntad del pueblo no fue vencida y cuestionó la legitimidad democrática de su adversaria política, a quien vinculó con sus antecedentes personales y políticos.
Roberto Sánchez reconoció que Keiko Fujimori lo venció en las elecciones, pero calificó el resultado como producto de un proceso irregular.
“De manera irregular nos han vencido, pero han vencido a este tema electoral, no a la voluntad de un pueblo que se resiste con esperanza, con alegría, con ética”, declaró el excandidato.
Sánchez enfatizó que ganar un proceso electoral no convierte a alguien en demócrata y señaló directamente a Keiko Fujimori.
“Ganar un proceso electoral no le hace demócrata, mucho menos con todos sus antecedentes”, afirmó.
El excandidato fue más allá al expresar su desconfianza absoluta hacia la lideresa de Fuerza Popular:
“No le creo nada a la señora Keiko Fujimori porque sus hechos demuestran todo lo contrario a lo que dice”.
El reconocimiento de Sánchez se produce tras el escrutinio oficial que dio como ganadora a Fujimori, aunque el excandidato mantuvo su postura crítica sobre la transparencia del proceso.
Sus declaraciones reflejan la tensión política que persiste luego de los comicios, en un contexto donde la oposición cuestiona la legitimidad de la presidenta electa por sus vínculos con condenas judiciales y su pasado político.