Jhonsson Smit Cruz Torres, conocido como ‘Jhonsson Pulpo’, terminó bajo custodia de la Policía Nacional del Perú (PNP) luego de varios años como prófugo de la justicia. Las autoridades lo capturaron el martes 1 de septiembre en Bolivia.
El líder de Los Pulpos de Cruz Blanca tiene una condena a cadena perpetua por un crimen ocurrido en Trujillo. El caso corresponde a un asalto registrado en marzo de 2020, cuando Cruz Torres tenía 22 años.
El Tercer Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Trujillo encontró a Cruz Torres responsable del delito de robo agravado con subsecuente muerte. Según el Ministerio del Interior, el sentenciado participó en el despojo de las pertenencias de una comerciante, y como consecuencia del asalto, la víctima perdió la vida.
Por este hecho, el tribunal le impuso cadena perpetua. En Perú, esta figura corresponde a los casos en los que la muerte ocurre como consecuencia de un asalto patrimonial.
Tras recibir la condena, Cruz Torres evitó cumplir la sentencia y permaneció prófugo durante años. Incluso, la PNP detectó una maniobra que le permitió dejar de figurar como buscado.
El sentenciado registró ante Reniec un acta de defunción a su propio nombre, con fecha del 4 de agosto de 2020. Mientras tanto, continuó al mando de la organización criminal.
Además de la sentencia por la muerte de la comerciante, la Policía lo señala como responsable del liderazgo en los secuestros de cuatro personas: Santos Guillermo Sánchez Vera, Emilio Julca Huamán, Kristell Cotrina Cruz y Robert Quezada Crisólogo.
El Ministerio Público también investiga su presunta participación en homicidio calificado, sicariato, organización criminal y secuestro agravado.
La captura ocurrió en un inmueble de la calle Isaac Tamayo, en La Paz. El operativo contó con la participación de la Policía de Bolivia, la PNP, el FBI y la DEA. Las autoridades de ambos países trabajaron durante meses para ubicar al prófugo, en una operación denominada “Pulpo Dos”. Además, junto a Cruz Torres también detuvieron a Gabriel Alexander Saúl M.G., de 23 años.
Bolivia decidió expulsarlo administrativamente para agilizar su entrega a Perú, luego, Cruz Torres llegó al CEBAF de Desaguadero, donde quedó bajo custodia de la PNP.
Tras completar los trámites migratorios, fue trasladado hacia Lima, donde estará a disposición del Poder Judicial para cumplir la condena de cadena perpetua.