El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, se mostró a favor de eliminar los topes a las tasas de interés de determinados créditos y sostuvo que esta medida no garantiza que los usuarios obtengan financiamiento más barato. Sus declaraciones fueron realizadas durante su presentación ante la Comisión de Procedimientos Especiales del Senado, donde expuso como parte del proceso para su posible ratificación en el cargo.
Velarde explicó que uno de los principales problemas de establecer un límite a las tasas es que las entidades financieras pueden optar por no prestar dinero a los clientes considerados de mayor riesgo. “El problema del tope es que no asegura que haya crédito”, sostuvo el titular del BCR al referirse a los efectos de esta regulación sobre el acceso al financiamiento.
El funcionario señaló que la discusión también debe considerar que el segmento al que se aplican las tasas más elevadas representa una parte marginal del negocio bancario. En ese sentido, cuestionó la idea de que mantener un límite necesariamente proteja a los consumidores, pues para algunos perfiles la consecuencia puede ser quedar fuera del sistema financiero formal.
El presidente del BCR explicó que las entidades financieras evalúan el riesgo de cada cliente antes de determinar las condiciones de un préstamo. Cuando una persona presenta un mayor riesgo de incumplimiento, la entidad puede considerar necesario cobrar una tasa más alta para compensar esa posibilidad.
Sin embargo, si existe un límite que impide establecer una tasa acorde con ese nivel de riesgo, el banco puede decidir no realizar la operación. “El problema del tope de la tasa de interés es que sencillamente al que le cobraba mucho, deja de darle. No es que le baje la tasa, deja de darle. Entonces, creo que no tiene mucho sentido hacerlo”, afirmó Velarde.
Las declaraciones de Velarde se producen mientras el Gobierno de Keiko Fujimori plantea eliminar las disposiciones relacionadas con los topes a las tasas de interés introducidas por la Ley 31143. La propuesta forma parte del pedido de facultades legislativas presentado ante el Congreso.
El Ejecutivo busca modificar el artículo 6 de la Ley 28587 y el artículo 9 de la Ley 26702 para retirar dichas disposiciones. De acuerdo con el planteamiento oficial, la reforma estaría acompañada de medidas destinadas a mejorar el acceso a la información financiera y la transparencia en la contratación de productos ofrecidos por las entidades del sistema financiero.
La eliminación del límite no implicaría que todos los préstamos pasen automáticamente a tener tasas más elevadas. El principal cambio sería que las entidades financieras tendrían mayor libertad para establecer el costo de cada operación de acuerdo con el riesgo que representa el solicitante.
El planteamiento busca facilitar el acceso al crédito formal de personas con menor historial financiero, bajos ingresos o que requieren préstamos de montos reducidos. Bajo esta lógica, un cliente que actualmente no consigue financiamiento debido al límite podría recibir una oferta, aunque esta podría tener un costo mayor al de un préstamo destinado a un usuario con un mejor perfil crediticio.