
La presidenta Keiko Fujimori culminó su participación en la Gran Parada Militar y se retiró del estrado principal entre ovaciones de los asistentes, mientras su comitiva reforzaba las medidas de seguridad.
La jefa de Estado se trasladó en un vehículo por la avenida Brasil, donde recibió arengas de los ciudadanos que presenciaban el Desfile Cívico Militar.
Keiko Fujimori se despidió de la Gran Parada Militar pasadas las 2:10 p. m. y recibió el aplauso del público a lo largo de la avenida Brasil.
La presidenta recorrió la vía en un vehículo con resguardo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú (PNP), mientras los asistentes coreaban arengas políticas.
Las autoridades mantuvieron un estricto control de seguridad durante todo el desplazamiento. No obstante, la mandataria descendió por unos minutos del vehículo para acercarse a la ciudadanía y saludar a los asistentes.
Durante la ceremonia, Keiko Fujimori permaneció de pie durante gran parte del desfile, al igual que las demás autoridades presentes en el estrado oficial.
La comitiva incluyó a su hija menor, Kaori Villanella, quien se ausentó entre 10 y 15 minutos, pero regresó para acompañar las ovaciones finales. Posteriormente, la mandataria se retiró del estrado junto al ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, como parte del protocolo establecido.
En el trayecto, ciudadanos ubicados en balcones de edificios y graderías corearon frases como “¡Sí se pudo!”.
El despliegue de seguridad resguardó el traslado de la presidenta hacia la Plaza Bolognesi.