
El impacto del fenómeno El Niño continúa afectando el ecosistema marino de Paracas.
El incremento de la temperatura del mar ha provocado una preocupante escasez de alimento para diversas especies, dejando como consecuencia lobos marinos en estado de desnutrición y aves marinas muertas en distintos sectores de la reserva.
Especialistas explicaron que el calentamiento del océano ha obligado a los peces a desplazarse hacia aguas más profundas, reduciendo el acceso al alimento para la fauna que depende de ellos para sobrevivir.
El aumento de la temperatura del mar, con anomalías de hasta cuatro grados, ha obligado a los peces que normalmente permanecen en la superficie a desplazarse hacia aguas más frías y profundas.
Esta situación ha reducido la disponibilidad de alimento para especies como los lobos marinos y los pelícanos, que dependen de estos recursos para sobrevivir.
Como consecuencia, varios animales presentan evidentes signos de desnutrición y han comenzado a acercarse a puertos, zonas urbanas e incluso a las playas, donde buscan alimento entre las personas.
Frente a la falta de alimento, los pescadores han comenzado a entregar vísceras y cabezas de pescado a los lobos marinos como un gesto de solidaridad para aliviar su estado.
Sin embargo, especialistas del SERFOR advirtieron que alimentar a estos animales podría alterar su comportamiento natural y generar dependencia del ser humano.
El fenómeno El Niño continúa afectando el equilibrio del ecosistema marino y también impacta en la actividad pesquera debido a la disminución de especies comerciales.
Mientras la fauna enfrenta dificultades para encontrar alimento, los pescadores también padecen las consecuencias de la escasez de recursos en el mar.