
La minería ilegal de oro en el Perú mueve aproximadamente 12,000 millones de dólares anuales, una cifra que prácticamente iguala a la agroexportación peruana, que el año pasado generó 13,000 millones de dólares, según reveló Iván Arenas especialista en el tema.
Arenas advirtió que, con la proyección de que el precio del oro suba de los actuales 4,500 dólares por onza a 8,000 dólares en los próximos años, las ganancias ilegales podrían duplicarse.
Además, señaló que la minería ilegal pone en “duda la viabilidad de la República y la democracia” si continúa expandiéndose, especialmente en el corredor minero del sur, donde operan entre 400 y 500 vehículos diarios sin estándares sociales, ambientales ni laborales.
Iván Arenas reveló que la minería aurífera ilegal genera alrededor de 12,000 millones de dólares anuales, una cifra que prácticamente iguala a la agroexportación peruana, que el año pasado cerró en 13,000 millones de dólares y se proyecta en 15,000 millones para este año.
“La minería ilegal significa, en este preciso momento, la minería ilegal de oro básicamente 12 mil millones de dólares. La agroexportación el año pasado cerró por un pico más o menos de 13 mil millones de dólares”, señaló.
El analista advirtió que esta cifra podría aumentar significativamente si el precio del oro sube a 8,000 dólares por onza, como proyectan algunas instituciones internacionales.
“La situación se pone negra, el panorama se vuelve incierto”, afirmó.
El especialista detalló que en el corredor minero del sur operan entre 400 y 500 vehículos diarios dedicados a la minería informal e ilegal, principalmente de cobre, que no cumplen con estándares sociales, ambientales ni laborales.
“Para ellos sí, evidentemente, no hay paralizaciones”, señaló en contraste con la minería formal.
Esta actividad ilegal se ha extendido rápidamente en los últimos meses, aprovechando los altos precios del cobre.
El analista advirtió que esta expansión pone en riesgo la viabilidad de la democracia y la República si no se toman medidas urgentes para frenarla.
“Pone en duda la viabilidad de la República y la democracia si en caso se llega a extender como se está extendiendo hasta ahora”, sentenció.
El especialista también abordó la creciente simbiosis entre el narcotráfico y la minería ilegal, señalando que las rutas utilizadas para el tráfico de drogas coinciden con las zonas de extracción ilegal de oro.
Describió una ruta que va desde Tocache hasta Huacrachuco y finalmente por el Marañón.
Esta convergencia de actividades ilegales agrava la crisis de seguridad en las regiones del Alto Huallaga y el corredor minero del sur, donde el crimen organizado ha tomado control de territorios enteros.