7 de cada 10 “ninis” está listo para trabajar, según estudio: ¿Qué los detiene?

Un estudio de la CCL y la Unión Europea identificó las dificultades que enfrentan los jóvenes que no estudian ni trabajan para acceder a un empleo formal.

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Un estudio de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) y la Unión Europea analizó las dificultades que enfrentan los jóvenes de 18 a 29 años que no estudian ni trabajan para acceder al mercado laboral. La investigación también identificó cuántos de ellos están disponibles para incorporarse a un empleo.

La investigación cuestiona la idea de que los llamados “ninis” no tienen interés en trabajar. De acuerdo con los resultados, el 74% de los jóvenes encuestados podría empezar a trabajar en los próximos 15 días. El porcentaje corresponde a quienes tienen disponibilidad inmediata o están disponibles, aunque no realizan una búsqueda activa de empleo.

El estudio “El talento que requieren las empresas peruanas” analizó a 1.353 jóvenes de ocho regiones del país: Arequipa, Cajamarca, Cusco, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua y Piura. La investigación buscó identificar las condiciones que facilitan o dificultan una inserción laboral sostenible.

¿Cuántos jóvenes buscan trabajo y cuántos están disponibles?

Dentro del 74% que podría incorporarse rápidamente a un empleo, el 43,1% está disponible y realiza una búsqueda activa, mientras que el 31,1% está disponible para trabajar, pero no busca empleo actualmente. Esta diferencia permite identificar un grupo que no necesariamente está fuera del mercado laboral por falta de interés.

Arístides Vara Horna, investigador encargado del estudio por la CCL, explicó que las experiencias previas tienen un papel importante en la decisión de algunos jóvenes de dejar de buscar oportunidades. “Ese grupo es interesante, porque ese 31% está disponible, pero no busca. Y cuando conversábamos con ellos, porque hemos conversado con ellos más de una hora con cada uno, no buscaban no porque no quisieran, sino porque el nivel de desconfianza en las ofertas de empleo era tan alto que sencillamente ya no querían exponerse”, señaló.

La informalidad marcó la experiencia laboral de muchos jóvenes

El estudio encontró que una parte importante de los jóvenes adquirió experiencia en empleos informales. Esto puede dificultar posteriormente la acreditación de sus antecedentes laborales cuando postulan a empresas que utilizan el currículo, las referencias o la experiencia formal como criterios de selección.

Vara explicó que esta situación genera dificultades para conectar a los jóvenes con las empresas. “¿Y dónde está la falla? La falla está en que mucha de la experiencia que tenían era una experiencia que provenía de su canal informal, por lo tanto no tenían certificados, no tenían antecedentes elegibles”, sostuvo.

El 25,7% enfrenta barreras que dificultan su incorporación

El estudio identificó que el 25,7% de los jóvenes enfrenta barreras estructurales para acceder a un empleo, principalmente relacionadas con responsabilidades de cuidado. Estas obligaciones pueden limitar su disponibilidad para trabajar y afectan con mayor intensidad a las mujeres.

Las barreras relacionadas con el cuidado tienen una presencia especialmente marcada en La Libertad, Arequipa y Moquegua, de acuerdo con los resultados presentados durante el “Encuentro Empresarial 2026: empresas que generan empleo”. El informe plantea que la disponibilidad para trabajar no depende únicamente de la voluntad del joven, sino también de las condiciones familiares y económicas que enfrenta.

Empresas recurren principalmente a contactos para contratar

La investigación también examinó cómo las empresas buscan nuevos trabajadores. El 66% de las compañías consultadas utiliza contactos y recomendaciones para encontrar personal, mientras que solo el 5,8% recurre a los servicios públicos de empleo.

La experiencia laboral también tiene peso en los procesos de contratación: el 63% de las empresas consultadas la considera uno de los factores que más influyen al seleccionar personal, mientras que el 35% toma en cuenta los resultados de una prueba práctica. Estos mecanismos pueden limitar el acceso de jóvenes cuya experiencia proviene principalmente de trabajos informales.

Ante esta situación, Vara destacó que algunas empresas han empezado a evaluar directamente las capacidades de los postulantes. “Es decir, lo que están haciendo es dejar de ver los antecedentes laborales de los jóvenes y concentrarse más en si pueden hacer la tarea. Su entrevista de trabajo es más una prueba, para ver si pueden hacer la tarea y para ver cómo reaccionan ante la evaluación o supervisión. Evalúan al mismo tiempo tanto la competencia como sus habilidades blandas”, explicó.

El estudio también plantea que el acompañamiento inicial puede ayudar a facilitar la adaptación de los jóvenes a empleos formales. Algunas empresas incorporan tutores o supervisores durante las primeras semanas para apoyar al nuevo trabajador y reducir las dificultades asociadas a su ingreso a un entorno laboral formal.