
El Instituto Nacional del Niño de San Borja (INSN) realizó un trasplante renal en el pequeño de 9 años, una intervención que fue posible gracias a la donación de órganos de dos familias generosas.
El trasplante, realizado en el sector público, refleja los avances de la medicina peruana, que antes obligaba a los pacientes a viajar al extranjero con costos elevados.
La madre del menor expresó su profundo agradecimiento a las familias donantes y al personal médico del instituto, destacando el cariño y la dedicación con la que acompañaron a su hijo durante el proceso.
El pequeño llegó al INSN de San Borja para someterse a un trasplante renal, una cirugía mayor que requería de una preparación especial.
El equipo médico del instituto, consciente de la importancia del estado de ánimo en el proceso de recuperación, acompañó al niño con palabras de aliento y gestos de cariño.
El ingreso al quirófano fue un momento emotivo, donde el niño se mostró tranquilo y confiado.
La madre del menor destacó que el personal médico lo recibió con globos y banderitas del Perú, creando un ambiente de calidez y esperanza.
“Detrás de esto hay cariño y dedicación que no tiene precio”, afirmó la madre.
El trasplante renal realizado al niño fue posible gracias a la donación de órganos de dos familias generosas, un acto que la madre del menor calificó como “un regalo maravilloso”.
La donación de órganos sigue siendo un tema crucial en el Perú, donde cientos de pacientes esperan por un trasplante que pueda salvar sus vidas.
El INSN de San Borja ha sido pionero en este tipo de intervenciones, y el trasplante número 124 es una muestra de que la medicina peruana está avanzando, pero también de que se necesita más conciencia sobre la importancia de donar órganos.
El instituto destacó que estas operaciones son posibles gracias a la generosidad de los donantes y al esfuerzo del equipo médico.