
La desaparición de dos hermanitos, de 9 años y 1 año, terminó en tragedia luego de que ambos fueran encontrados sin vida dentro de una minivan abandonada en la playa Costa Negra, en la provincia de Ilo, Moquegua.
La madre había reportado la desaparición de los menores y señaló directamente a su padre, Bernardino Cañas, de 40 años, como responsable.
Según la denuncia, el hombre se llevó a los niños el sábado, luego de una discusión con la madre. En el interior del vehículo, las autoridades encontraron bolsas de veneno para ratas, por lo que presumen que los menores habrían sido envenenados.
Los menores de 8 años y de 1 año y 10 meses fueron encontrados cubiertos con frazadas en el asiento del copiloto de la minivan.
En el piso del vehículo, la Policía halló varias bolsas de raticida, lo que refuerza la hipótesis de un posible envenenamiento.
Las huellas encontradas en la zona indican que el padre habría huido hacia un terreno escampado y de difícil acceso. La necropsia de ley determinará las causas exactas de la muerte de los menores.
La Policía desplegó personal especializado en rescate y drones para rastrear al padre de los menores, pero hasta el momento no ha sido localizado.
Familiares y vecinos pidieron al Ministerio Público y al Ministerio de Justicia que emitan una orden de captura inmediata.
El caso ha generado indignación a nivel nacional, mientras las autoridades no descartan que el presunto autor haya sufrido un ataque psicótico relacionado con problemas de salud mental.
La madre de los menores los reportó como desaparecidos el sábado 15 de agosto, luego de que el padre se retirara del domicilio con ellos tras una discusión.
Al día siguiente, los cuerpos de los niños fueron hallados dentro de una minivan abandonada. La comunidad de Ilo repudió el crimen y exigió la captura y el procesamiento del responsable.
Los vecinos también pidieron al Ministerio Público y al Ministerio de Justicia que emitan una orden de captura para ubicar al padre de los menores.