
Más de 4.7 millones de viviendas en el Perú son autoconstruidas sin planos ni estudios de suelos, lo que representa el 71 % del total de edificaciones del país, una situación calificada como una “trampa mortal” ante la ocurrencia de sismos de gran magnitud.
El ingeniero civil, Joseph Jaramillo advierte que la mayoría de estas construcciones se levantan sin la supervisión de un profesional y utilizando materiales inadecuados.
“Evidentemente es una autoconstrucción. Se puede ver por el tipo de ladrillo que se está usando, que es un ladrillo hueco, un ladrillo pandereta. Es una trampa mortal”, explicó.
El ladrillo pandereta, ampliamente utilizado en estas construcciones, no aporta rigidez ni contribuye a soportar cargas, lo que las hace extremadamente frágiles ante movimientos telúricos.
“A pesar de que es un procedimiento industrial, no se debe usar como muro estructural o muro portante porque es demasiado frágil”. sostuvo.
Según un informe del Grupo de Análisis para el Desarrollo, en el Perú existen 4,700,000 viviendas autoconstruidas, que representan el 71 % del total de edificaciones.
Solo el 3 % de estas se hicieron con planos y estudios de suelos. Las ciudades con mayor número de casas autoconstruidas son Lima, Piura, Chiclayo y Trujillo.
El ingeniero recomienda que los propietarios de viviendas autoconstruidas soliciten una evaluación de un especialista en reforzamiento estructural.
Además, advierten que un sismo de gran magnitud podría causar daños severos en estas edificaciones. La situación ha sido puesta en evidencia tras los terremotos en Venezuela, que han generado mayor preocupación en el Perú sobre la vulnerabilidad de las viviendas autoconstruidas.