
La indignación crece en Chimbote. El suboficial de la Policía Nacional del Perú Fernando Zegarra continúa en libertad pese a que las cámaras de seguridad registraron el momento en que atropelló a una madre y a su hija de 6 años y a que el examen de dosaje etílico dio positivo.
El caso ha generado cuestionamientos debido a que el efectivo policial aún no ha sido detenido, mientras las imágenes del accidente y las diligencias realizadas forman parte de la investigación en su contra.
En tanto, la situación más delicada la enfrenta la menor de edad, quien permanece internada en estado crítico en el Hospital Guillermo Almenara, en Lima, donde recibe atención especializada debido a la gravedad de las lesiones sufridas tras el atropello.
La Policía Nacional del Perú suspendió temporalmente al suboficial Fernando Zegarra de sus funciones y dispuso que solo perciba el 50% de su remuneración mientras enfrenta un procedimiento administrativo sumario.
La Inspectoría General de la Policía Nacional indicó que la máxima sanción podría ser el pase a retiro.
Sin embargo, el efectivo permanece en libertad, lo que ha generado indignación en la familia de la víctima.
Según las investigaciones preliminares, el accidente ocurrió cuando el suboficial Fernando Zegarra, presuntamente conduciendo a excesiva velocidad y en estado de ebriedad, embistió a una madre y a su hija de 6 años, quienes se desplazaban en una motocicleta rumbo al colegio.
Debido a la gravedad de sus lesiones, los médicos trasladaron de emergencia a la menor al Hospital Guillermo Almenara, en Lima, donde permanece en estado crítico y bajo estricta vigilancia médica.
En medio del dolor y la incertidumbre por la evolución de la niña, la familia denunció que existiría un presunto espíritu de cuerpo dentro de la Policía Nacional para favorecer al suboficial investigado y evitar que afronte mayores consecuencias legales por el atropello.