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El médico cirujano Jean-Paul Osores explica qué es el baby bótox durante una entrevista en el programa “Así de Simple”, donde detalla esta tendencia estética que ganó popularidad entre figuras como Karol G, Zendaya y Becky G.
El especialista aclara que el tratamiento consiste en el uso de dosis menores de toxina botulínica en pacientes jóvenes.
El médico cirujano señala que el baby bótox data de finales de los 70, cuando un doctor de apellido Scott lo comenzó a aplicar en California, y que hoy su denominación responde al uso de una menor dosis en el paciente, sobre todo en mujeres jóvenes.
La diferencia con el botox tradicional está en la cantidad de dosis y, según su experiencia, también en el tamaño de las agujas, porque los planos más superficiales requieren agujas más delgadas.
El especialista explica que la toxina botulínica actúa como tratamiento preventivo contra el envejecimiento, porque reduce la contracción del músculo y, por ende, la aparición de las líneas dinámicas que surgen al reír, molestar el entrecejo o sorprenderse.
Añade que el tratamiento empieza a funcionar entre el segundo y tercer día, alcanza su potencia entre el día 7 y el 10, y que algunos pacientes regresan para un retoque mientras otros ya no vuelven porque el resultado les pareció increíble.
El médico cirujano indica que algunas chicas de 27 o 28 años ya presentan patitas de gallo pequeñas y buscan el tratamiento antes, en ocasiones no para eliminar la arruga sino para elevar la colita de la ceja y lograr una mirada más abierta.
Sin embargo, advierte que aplica la toxina con cuidado en pacientes de 23 o 24 años, e incluso rechaza casos cuando la persona es demasiado joven.
Sobre el riesgo de perder las facciones naturales, explica que todo depende de la dosis y de la visión estética del médico, porque aplicar 60 unidades a una chica de 30 años puede paralizarle la cara y producir el efecto conocido como frozen.
El especialista señala que la toxina botulínica evolucionó y se utiliza en otros campos, como el manejo de la suberación axilar, el dolor, la cefalea, el bruxismo y los dolores cervicales.
Aclara que esos tratamientos son intramusculares y requieren dosis mayores, a diferencia del baby bótox, y que también se aplica en zonas como el cuello para relajar las bandas del platisma.