
El Gobierno del Perú confirmó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con México.
El ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, aseguró que la decisión responde a una política soberana del Estado y descartó que el salvoconducto otorgado a la expremier Betssy Chávez, asilada en ese país, haya influido en el proceso.
El ministro sostuvo que el salvoconducto no fue una condición para retomar los vínculos bilaterales y destacó que la normalización de las relaciones traerá beneficios para ambos países. Entre ellos mencionó la eliminación del requisito de visa para los peruanos que viajen a México.
Juan Sheput afirmó que el salvoconducto permitió la salida de Betssy Chávez hacia México tras la concesión de asilo diplomático.
El ministro rechazó que la medida respondiera a una negociación y aseguró: “Acá no ha habido ningún intercambio ni exigencia de favores. Es una decisión de Estado”.
Sheput agregó que los procesos judiciales contra la expremier continúan en el Perú y recordó que el Estado podrá solicitar su extradición si corresponde.
Juan Sheput informó que el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con México permitirá iniciar en las próximas horas el trabajo conjunto entre ambas cancillerías para reabrir la embajada y los consulados, además de avanzar en la eliminación del requisito de visa para los ciudadanos peruanos.
Sheput agregó que el trabajo técnico entre ambas cancillerías también permitirá restablecer plenamente los intercambios comerciales, sociales y fortalecer mecanismos de integración como la Alianza del Pacífico.
Desde Colombia, el canciller Carlos Espá confirmó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Perú y México y destacó el trabajo coordinado entre ambos gobiernos para concretar la medida.
“Me siento muy contento de poder anunciar el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre el Perú y México”, expresó durante su pronunciamiento.
El ministro también explicó que el traslado de Betssy Chávez hacia territorio mexicano se realizó con el apoyo del Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior y del gobierno de Brasil, que asumía la representación de los intereses de México en el Perú. Según indicó, esa coordinación permitió ejecutar el operativo y concretar la salida de la expremier.