
La inseguridad que golpea a los transportistas mantiene en alerta a los conductores del distrito de San Martín de Porres, quienes cuestionan las medidas aplicadas para enfrentar este problema.
En ese contexto, un transportista puso en duda la efectividad del Plan Escudo, que contempla el resguardo de policías y militares en buses de empresas de transporte público.
El trabajador señaló que ya se realizaron operativos similares sin lograr reducir la inseguridad y cuestionó la permanencia de los agentes en las zonas de riesgo.
Además, pidió que se realicen patrullajes encubiertos en puntos considerados peligrosos, como la avenida Canta.
Los conductores señalaron que los operativos anteriores solo cubrían tramos cortos y dejaban fuera las zonas de mayor riesgo.
El transportista entrevistado también cuestionó la efectividad del botón de pánico, debido a que los atacantes actúan en segundos y escapan antes de que pueda activarse.
Ante esta situación, el conductor planteó una alternativa para enfrentar los ataques en los puntos críticos: “Lo más importante es que patrullen las zonas peligrosas, estar de civil para que puedan encontrarlos”, declaró.
Los trabajadores manifestaron que el miedo continúa pese a la presencia policial en los patios de maniobras, debido a que los ataques ocurren durante el recorrido de las unidades.
El general Castillo confirmó que el resguardo ahora será permanente. Sin embargo, los transportistas recordaron que promesas similares no se cumplieron en administraciones anteriores.