
La resolución de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) usada por Juntos por el Perú (JP) para cuestionar la transparencia del proceso electoral se convirtió en el centro de debates.
La modificación establece que las actas del voto en el extranjero ya no deben escanearse digitalmente como en la primera vuelta y que viajarán únicamente de forma física en valijas diplomáticas bajo custodia consular.
Además, la resolución añade un control adicional y consiste que la Cancillería debe informar no solo la fecha, hora y número de vuelo, sino el detalle del material electoral.
Esta decisión adoptada tras los problemas técnicos con el sistema STAE en Lima y Callao, que incluyeron quejas por falta de tinta en impresoras asignadas a los centros de votación.