
Una madre de familia y emprendedora denunció el robo de 600 pares de zapatillas de su negocio Training Up, mercadería valorizada en aproximadamente 150 mil soles.
El hecho ocurrió a la 1:45 de la madrugada, cuando un grupo de delincuentes ingresó al establecimiento utilizando escaleras y una construcción contigua para acceder al local.
La comerciante cuestionó además que la alarma de seguridad contratada con Prosegur no se activara durante el asalto y denunció que la comisaría de Salamanca no consignó en la parte policial la placa del vehículo que los delincuentes habrían utilizado para perpetrar el robo.
Según la propietaria, los delincuentes llegaron con sus propias escaleras y aprovecharon una construcción contigua para acceder al establecimiento.
Uno de ellos descendió por ese punto y forzó las chapas de seguridad para facilitar el ingreso del resto de la banda.
Tras vulnerar los accesos, los sujetos ingresaron al local y comenzaron a retirar la mercadería, que trasladaron en costales.
Las cámaras de seguridad registraron cómo cargaban los productos en una furgoneta de placa Y1J-743, vehículo que, según la denuncia, figura a nombre de Gerlita Valverde Cenepo.
La empresaria también cuestionó el funcionamiento del sistema de seguridad contratado con la empresa Prosegur. Según relató, tras el robo realizó varias pruebas para verificar la alarma y comprobó que no se activaba pese a reproducir la misma ruta que habrían utilizado los delincuentes para ingresar al local.
Frente a esta situación, anunció que presentará una denuncia contra la empresa y pondrá fin a su contrato de servicio.
Asimismo, expresó su malestar por la atención recibida en la comisaría de Salamanca, donde presentó la denuncia por el robo. Sin embargo, aseguró que horas después le informaron que el caso no procedía por el monto consignado inicialmente en el reporte.
La propietaria aseguró que también acudió a la Dirincri en busca de apoyo para acelerar las investigaciones.
Sin embargo, afirmó que allí le indicaron que debió presentarse desde un inicio ante esa unidad especializada para realizar las diligencias correspondientes de manera oportuna.
La emprendedora expresó su frustración por la respuesta recibida de las autoridades y señaló que decidió hacer pública su denuncia porque se siente desprotegida frente a lo ocurrido.
Asimismo, cuestionó las indicaciones que recibió durante el proceso de denuncia, pues asegura que le advirtieron que la investigación podría tardar varios meses y le recomendaron conservar toda la documentación que acredite la propiedad de la mercadería sustraída.
Los delincuentes dejaron en el lugar varias bolsas de gran tamaño que, según la propietaria, utilizaron para trasladar la mercadería robada.
Las imágenes de seguridad muestran la rapidez con la que actuó la banda: en apenas dos minutos retiraron los cientos de pares de zapatillas del establecimiento.
La empresaria explicó que ni ella ni su familia advirtieron el robo en ese momento debido a que un vecino realizaba una fiesta en la zona, situación que habría impedido escuchar los movimientos y ruidos generados por los delincuentes durante el asalto.