
El exoficial mayor del Congreso, César Delgado Guembes, advirtió que el nuevo esquema de bicameralidad otorga al Senado la facultad de veto sobre las iniciativas aprobadas en la Cámara de Diputados, lo que podría derivar en un funcionamiento similar al de un congreso unicameral.
El especialista señaló que el oficialismo enfrenta dificultades para alcanzar mayorías y depende de la concertación con fuerzas opositoras.
Delgado explicó que las iniciativas aprobadas en la Cámara de Diputados pasan al Senado, donde pueden ser rechazadas o modificadas.
“El Senado tiene facultad de veto respecto de las iniciativas aprobadas en diputados, lo cual querría decir que si una iniciativa es aprobada en diputados por la mayoría que fuese, va al Senado si hay mayoría suficiente, puede rechazar el proyecto. El proyecto se archiva y nunca va al Poder Ejecutivo”, señaló.
El exoficial mayor indicó que el diseño actual no coincide con el bicameralismo histórico que ha tenido el Perú.
“La asimetría la teníamos parcialmente con la Constitución de 1979.
La de 1993, con la última reforma constitucional, ha acelerado, ha radicalizado la asimetría otorgándole mucho poder al Senado, con lo cual se puede deducir que lo que se ha buscado es una suerte de continuismo del régimen unicameral”, afirmó.
El especialista detalló que el tipo de mayoría requerida depende de la materia del proyecto.
Para reformas constitucionales se necesitan 2 tercios en cada cámara durante dos legislaturas ordinarias sucesivas.
Para leyes orgánicas se requiere mayoría absoluta, mientras que para leyes ordinarias basta mayoría simple.
“Basta que haya la diferencia de un voto y con eso se consigue aprobar la iniciativa”, precisó.
Delgado advirtió que el oficialismo no alcanza la mayoría absoluta con la suma de Fuerza Popular y Renovación Popular.
“No basta la suma de votos de Fuerza Popular más Renovación Popular, porque si sumamos no se alcanza a la mayoría absoluta.
El problema es un problema de concertación o de negociación con las fuerzas opositoras”, sostuvo.
El exoficial mayor explicó que la derivación de los proyectos a las comisiones depende de la materia y de la decisión de uno de los vicepresidentes del Congreso.
“Si la materia es únicamente de justicia, solo a justicia. Pero si hay un involucramiento de carácter constitucional, tendrá que pasar a Constitución”, indicó.
La priorización de los proyectos, señaló, la decide el acuerdo interno de cada comisión, pero la prioridad la tienen las iniciativas del Ejecutivo con carácter de urgente.
“En Diputados pueden eliminar algunos de los ítems solicitados por el gobierno, pero en el Senado pueden volver a sustituirse y aprobarse el proyecto eventualmente tal cual lo solicitó el gobierno”, advirtió Delgado.
Delgado advirtió que el actual diseño bicameral podría derivar en un “régimen de asamblea”, donde la asamblea principal es la del Senado.
“Si tú tienes dos cámaras, pero la cámara baja, la Cámara de Diputados, toma decisiones que luego pueden ser corregidas tutorialmente por el Senado, obviamente es como si no tuvieras Cámara de Diputados. El Senado actúa como si fuera un congreso unicameral”, concluyó.