
Lo que debía ser uno de los momentos más esperados de su visita al Perú terminó convirtiéndose en un viaje inconcluso. La gimnasta estadounidense Simone Biles dejó este miércoles la ciudad del Cusco sin poder conocer Machu Picchu, luego de que la suspensión del tránsito ferroviario, ocasionada por un incendio forestal en el kilómetro 107 de la vía Ollantaytambo–Machu Picchu, frustrara su recorrido hacia la ciudadela inca.
Antes de abordar su vuelo con destino a Lima, la múltiple campeona olímpica llegó al aeropuerto Alejandro Velasco Astete, donde fue esperada por decenas de niños, jóvenes y seguidores que buscaban despedirse de ella, obtener un autógrafo o tomarse una fotografía.
Aunque la deportista saludó a algunos de sus admiradores, el tiempo jugó en contra. Su vuelo estaba programado para las 2:40 p. m., por lo que ingresó rápidamente al terminal aéreo bajo estrictas medidas de seguridad, sin posibilidad de atender a todos los fanáticos que la aguardaban desde varios minutos antes.
En una breve declaración, Simone Biles confirmó que no pudo concretar su visita a Machu Picchu debido a la interrupción del servicio ferroviario, pero al ser consultada sobre un eventual regreso al Perú para conocer el santuario histórico, prefirió no responder.
A lo largo de su ingreso al aeropuerto, los asistentes aprovecharon cada oportunidad para registrar el momento con fotografías y selfies, despidiendo entre aplausos a la gimnasta artística más condecorada de la historia.
La visita de Simone Biles al principal destino turístico del país quedó pendiente. El día anterior, el tren en el que viajaba solo pudo avanzar hasta el kilómetro 107 de la línea férrea, donde el incendio forestal obligó a suspender las operaciones y disponer el retorno de los pasajeros hacia la ciudad del Cusco, impidiendo que la deportista llegara a Machu Picchu.
Texto e información: Néstor Larico