
La actividad sísmica volvió a sentirse en distintas zonas del país. Durante la madrugada de hoy, tres sismos de magnitudes 4.9, 4.0 y 4.1 sacudieron la región de Piura, con epicentro en la zona de Sechura.
A estos movimientos se sumó un sismo de magnitud 4.0 registrado en Trujillo, con epicentro en Salaverry. Mientras tanto, en Junín continúa la actividad sísmica recurrente: desde el 18 de julio se han contabilizado al menos 22 réplicas.
La situación en esta región también quedó marcada por el sismo de magnitud 5.1 registrado en Chongos Bajo, que dejó cinco personas fallecidas y más de 2500 viviendas inhabitables.
La actividad sísmica responde a una evolución interna del planeta. “La Tierra se cansó de tanto experimento, tantos cambios”, se señaló al explicar el origen de estos movimientos.
El Instituto Geofísico del Perú monitorea las fallas geológicas en Arequipa y Junín y analiza las señales sísmicas para determinar si los movimientos corresponden a dislocaciones de la tierra.
También se destacó la importancia de participar en los simulacros y contar con una mochila de emergencia.
Las autoridades reiteraron la necesidad de contar con un plan familiar de evacuación, conocer las zonas y rutas seguras y tener listas las mochilas de emergencia.
En Piura, los tres sismos registrados durante la madrugada no causaron daños ni víctimas, según los primeros reportes. En Junín, la situación es crítica, con más de 2500 viviendas afectadas, mientras el IGP continúa con el monitoreo de las réplicas.
El próximo simulacro nacional, programado para el 14 de agosto, busca reforzar la preparación de la población.