
Los ciberdelincuentes han perfeccionado sus métodos para engañar a las víctimas. Una de las modalidades más utilizadas es el “spoofing”, una técnica que permite falsificar números telefónicos para que las llamadas parezcan provenir de entidades bancarias legítimas.
El especialista en ciberseguridad Freddy Alvarado explicó que los delincuentes suplantan el número oficial de un banco y se hacen pasar por asesores o representantes de atención al cliente. De esta forma, generan confianza y logran que la víctima baje la guardia.
Freddy Alvarado, Director de la Maestría en Gestión de la Ciberseguridad y Privacidad de la Universidad ESAN, explicó que el spoofing permite a los delincuentes falsificar el identificador de llamadas.
Como resultado, en la pantalla de la víctima aparece el número real de una entidad financiera, lo que genera una falsa sensación de seguridad.
Según el especialista, esta modalidad se basa en la manipulación emocional. Los estafadores buscan ganarse la confianza del usuario para obtener información confidencial.
Para lograrlo, crean escenarios de urgencia. Por ejemplo, alertan sobre un supuesto bloqueo de cuenta, movimientos sospechosos o la aprobación inmediata de un crédito. Bajo presión, muchas personas terminan revelando claves, códigos de seguridad o información bancaria.
Los delincuentes también pueden convencer a la víctima de descargar aplicaciones maliciosas en su celular. Estas herramientas les permiten tomar el control del dispositivo o acceder a datos sensibles.
Para evitar caer en este tipo de fraudes, spoofing-estafa-llamadas-banco recomendó aplicar el principio de “confianza cero”. Esto significa no asumir que una llamada es legítima solo porque muestra el número oficial de un banco o una entidad conocida.
El especialista advirtió que los ciberdelincuentes buscan impedir que la víctima verifique la información.
Entre las principales señales de alerta figuran las llamadas que exigen decisiones inmediatas, los supuestos bloqueos de cuentas, las ofertas de crédito con condiciones demasiado atractivas y las solicitudes para descargar aplicaciones desconocidas o compartir códigos de seguridad.
Ante cualquiera de estas situaciones, la recomendación es cortar la comunicación de inmediato y contactar directamente al banco mediante sus canales oficiales. De esta forma, los usuarios pueden confirmar la información y evitar convertirse en víctimas de estafas digitales cada vez más sofisticadas.